Eduardo Rojas Piña celebró sus 106 años en el ELEAM Wenuiwen de Licantén, acompañado por autoridades, funcionarios y residentes del establecimiento.
Con recuerdos, afecto y alegría, Eduardo Rojas Piña, conocido cariñosamente como “Lalito”, celebró sus 106 años de vida en el ELEAM Wenuiwen de Licantén, establecimiento dependiente del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) y administrado por la Municipalidad de Licantén.
La actividad contó con la presencia del seremi de Desarrollo Social y Familia, Pablo Olivares, y del coordinador regional de SENAMA Maule, Camilo Escanilla, quienes compartieron con el cumpleañero, funcionarios y otros residentes del recinto.
Nacido el 20 de agosto de 1920 en Rauco, Eduardo desarrolló gran parte de su vida ligado al trabajo campesino, especialmente a la ganadería. También ejerció como arriero, oficio que fortaleció su vínculo con la vida rural y las tradiciones de la Región del Maule.
Su trayectoria también refleja una historia de esfuerzo y resiliencia. A los 25 años quedó viudo y debió asumir la crianza de su único hijo, conocido afectuosamente como “el Yayo”. Desde entonces, enfrentó las dificultades con trabajo y dedicación para sacar adelante a su familia.
El seremi Pablo Olivares destacó el significado de acompañar a las personas mayores y reconocer sus historias de vida.
“Celebrar los 106 años de Eduardo es reconocer una vida llena de esfuerzo, sacrificio y experiencia. Su historia representa a muchas personas mayores que han contribuido al desarrollo de sus familias y comunidades”.
La autoridad agregó que el Gobierno busca promover un envejecimiento digno, activo y saludable, fortaleciendo el acompañamiento y la valoración de las personas mayores.
Desde SENAMA Maule, Camilo Escanilla también valoró la celebración y la historia del residente más longevo del establecimiento.
“Su historia de vida, su fortaleza y su alegría son un ejemplo para todos nosotros. Queremos desearle mucha felicidad y agradecerle por permitirnos compartir este momento tan especial”.
Eduardo llegó al ELEAM Wenuiwen en 2013. Desde entonces, el establecimiento se convirtió en su hogar y en un espacio donde ha compartido con funcionarios, residentes y miembros de la comunidad.
La celebración permitió reconocer más que su longevidad. Los 106 años de Eduardo representan una vida marcada por el trabajo, la familia, la perseverancia y el vínculo con las tradiciones rurales del Maule.






