Tras una década de trabajo, el programa de Corfo elevó las empresas del sector a 55.837 y duplicó las exportaciones creativas, hasta alcanzar US$98 millones.
El Programa Nacional Transforma de Economía Creativa de Corfo, Chilecreativo, cerró una década de trabajo enfocada en fortalecer la competitividad, el financiamiento y la internacionalización de la industria creativa chilena.
Durante estos diez años, el programa impulsó una transformación del sector que permitió aumentar el número de empresas desde 34.754 a 55.837. Además, las exportaciones de servicios creativos crecieron desde US$45 millones hasta US$98 millones, más que duplicando su valor inicial.
El avance también se reflejó en el aporte de la industria creativa al Producto Interno Bruto (PIB), que pasó de 1,6% a 2,2% durante el período. La estrategia contempló tres etapas, que fueron desde el fortalecimiento de sectores como el audiovisual, la música, el diseño y la edición, hasta la incorporación de herramientas digitales, transferencia tecnológica e innovación basada en conocimiento.
Financiamiento e internacionalización
Uno de los principales focos estuvo en el desarrollo industrial, mediante instrumentos de financiamiento especializados como IFI Audiovisual y el fondo privado Screen Capital. A esto se sumaron iniciativas de inteligencia de mercado y marcas sectoriales, entre ellas el Observatorio Digital de la Música Chilena (ODMC).
Chilecreativo también trabajó en la internacionalización de la producción nacional. En esa línea, impulsó junto a ProChile la marca sectorial Chilemúsica, destinada a posicionar la oferta musical chilena en mercados internacionales.
El vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Mujica, valoró los resultados alcanzados por la iniciativa y destacó el papel de las industrias creativas en la diversificación económica.
“Durante esta década, Chilecreativo ha demostrado que el capital intelectual y las industrias creativas constituyen activos económicos estratégicos capaces de generar empleo calificado y diversificar la matriz productiva del país”.
Desarrollo territorial
El programa también avanzó en la descentralización de la actividad creativa mediante la Red Nacional de Territorios Creativos, que incorporó a 16 territorios con distintas vocaciones productivas y culturales.
En paralelo, un Mapeo de Activos Culturales para el Turismo Creativo identificó 1.960 expresiones culturales y patrimoniales con potencial para transformarse en experiencias turísticas.
La actividad cultural en regiones también ganó presencia. Durante 2024 se vendieron nueve millones de entradas para espectáculos en vivo, y el 49% correspondió a eventos realizados fuera de la Región Metropolitana.
Tecnología e inteligencia artificial
El tercer eje estuvo relacionado con el desarrollo tecnológico. En este ámbito, Chilecreativo promovió la creación del Centro para la Revolución Tecnológica en Industrias Creativas (CRTIC) y desarrolló iniciativas de capacitación vinculadas con la inteligencia artificial generativa y los activos digitales.
La agenda también incluyó programas de formación y articulación, como C.R.E.A., AcademIA e IndustrIA, desarrollados junto a instituciones y organizaciones del ecosistema creativo.
El gerente de Chilecreativo, Mauricio Cifuentes, destacó precisamente la evolución del programa y su capacidad para conectar a distintos actores.
“En estos diez años de trabajo y articulación, Chilecreativo se transformó en un espacio validado por el ecosistema creativo, compuesto por gremios, universidades, municipios, Gores y organismos públicos”.
Desde el sector privado, la directora ejecutiva de AGEPEC, Marlene Torrealba, resaltó el trabajo colaborativo generado durante este período.
“Chilecreativo ha sido mucho más que un programa: ha sido un espacio de articulación que permitió encontrarnos, colaborar y construir confianza entre gremios, instituciones públicas, academia y distintos actores de las industrias creativas”.
Con este balance, Chilecreativo cierra una década de gestión marcada por el crecimiento empresarial, la expansión internacional, la descentralización y la incorporación de nuevas tecnologías. El programa deja una red de colaboración que busca consolidar a las industrias creativas como un componente estratégico de la economía nacional.





