Un encuentro previsto para fines de octubre en Talca reunirá a exautoridades y dirigentes de centroderecha. La información fue publicada por La Segunda.
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes, prepara un nuevo movimiento político que busca rearticular el centro y la centroderecha, con una mirada crítica hacia el actual rumbo de Chile Vamos.
La iniciativa también cuenta con el respaldo del alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, además de exautoridades de los gobiernos de Sebastián Piñera, exparlamentarios, alcaldes y representantes independientes.
El primer encuentro quedó proyectado para fines de octubre en Talca, donde sus organizadores esperan reunir a unas 300 personas. En la cita pretenden establecer principios doctrinarios y definir una línea común para el nuevo espacio, según informa La Segunda.
Desbordes explicó que buscan construir una alternativa que combine libertad económica, políticas sociales y firmeza frente a la delincuencia, evitando intervenir en debates valóricos.
“Hay que rearticular un centro y una centroderecha con una mirada solidaria, moderna, que defienda el libre emprendimiento y, al mismo tiempo, las políticas sociales robustas”.
Críticas a Chile Vamos
El alcalde de Santiago también cuestionó el papel que, a su juicio, han asumido los partidos de Chile Vamos frente al actual escenario político.
Desbordes sostuvo que el sector ha concentrado sus esfuerzos en competir con Republicanos y Libertarios, en lugar de consolidar una identidad propia de centroderecha.
“Hay un desorden absoluto, no hay liderazgos capaces de ordenar lo que está pasando”.
En esa línea, planteó la necesidad de articular los distintos sectores que respaldan al gobierno de José Antonio Kast, aunque manteniendo sus diferencias políticas.
El exmilitante de RN también propuso recuperar puentes con sectores de la Democracia Cristiana, además de la socialdemocracia vinculada al PS y PPD.
Una centroderecha más amplia
Gustavo Alessandri coincidió con la necesidad de ampliar el espacio político y comparó el proyecto con la experiencia de la Concertación, aunque desde una perspectiva de centroderecha.
“Es necesario ampliar el sector y armar una coalición de gobierno que sea parecida a la Concertación, con un espectro bastante amplio de centroderecha”.
El alcalde de Zapallar agregó que el nuevo movimiento debería permitir la convivencia de distintas visiones y mantener la libertad como principio fundamental, sin convertir las materias valóricas en el eje de la discusión.
Desde el Maule, el expresidente regional de RN y actual consejero regional Gonzalo Montero también valoró la iniciativa. A su juicio, el proyecto debe recuperar asuntos cotidianos que muchas veces quedan fuera de las prioridades partidarias.
Montero planteó una centroderecha preocupada por el crecimiento económico y la generación de empleo, pero que también atienda a quienes no han tenido las mismas oportunidades.
Por su parte, Roberto Vega, exconstituyente y actual director regional de Sercotec en Coquimbo, sostuvo que la iniciativa busca representar a una derecha moderada y superar las estructuras partidarias.
Vega recalcó que no pretenden crear un nuevo partido, sino establecer un espacio de discusión y reflexión sobre la democracia y el futuro de Chile. También manifestó la intención de colaborar con el gobierno de Kast mediante puentes dentro del sector.
¿Proyección electoral?
Aunque algunos integrantes del movimiento no descartan una futura participación electoral, Desbordes asegura que esa no es la prioridad inmediata.
El alcalde de Santiago sostuvo que primero deben definir las ideas y la forma en que pretenden conectarse con la ciudadanía, especialmente con la clase media.
En ese contexto, cuestionó la estrategia de Chile Vamos frente al Partido de la Gente (PDG) y Franco Parisi, asegurando que el sector desatendió propuestas dirigidas a ese segmento del electorado.
Sin embargo, Desbordes dejó abierta una posibilidad electoral. Afirmó que, si los partidos no realizan un giro, no descarta presentar candidatos en futuras elecciones municipales.
Así, el encuentro previsto para octubre en Talca aparece como el primer hito de un proyecto que busca instalar una nueva discusión sobre el futuro de la centroderecha y su relación con el actual gobierno.





