Celinda Lilian Letelier. Dra. en Sociología y Cs Sociales – Profesora de Filosofía.
Un balance y seguimiento de las encuestas de opinión pública semanales y mensuales que reflejan los niveles de aprobación y desaprobación hacia el gobierno del presidente Kast, y su gobernanza, indican que: los indicadores no se han modificado de manera sustantiva, en los meses más radicales de este primer invierno que habita en el palacio de La Moneda. Para la evaluación y seguimiento de las percepciones se considera la lectura de los datos de 3 encuestadoras que presentan resultados semanales, mensuales, a saber: Cadem, Criteria y Activa Pulso Ciudadano. También Ipsos Agosto que si bien es cierto no evalúa el gobierno, evalúa las demandas prioritarias de la ciudadanía.
Según la encuesta Plaza Pública de Cadem, de la última semana del mes de agosto, el 59% desaprueba al presidente Kast y el 38% lo Aprueba. Considerando el mes de agosto completo promedia un 56,62% de desaprobación y un 39% promedio en la aprobación de Kast. En relación con la forma como el presidente Kast está conduciendo el gobierno el promedio de agosto es: 57% de desaprobación versus un 39%. En la comparación de los datos con el mes de Julio del mismo año, los datos de agosto de la misma encuesta, indican un aumento de la desaprobación entre: los adultos mayores de 55 años, entre los hombres, en la derecha y el centro político, y en la región metropolitana por sobre el 3% del margen de error. En los demás segmentos se mantienen los valores.
Por otra parte, y en la comparación con los datos del mes de junio del 2026, estos dos últimos meses, ha subido en promedio la desaprobación que se consolida por sobre el 57%, mientras que en junio se posicionaba en torno al 53%. Mientras la aprobación en el mismo mes, a inicio del invierno estaba por sobre el 40%, en los últimos dos meses, se consolida en torno al promedio de un 37%. (https://cadem.cl/wp-content/uploads/2026/08/Track-PP-685-Agosto-S4-M2-VF.pdf)
Ahora bien, los datos sobre economía y la valoración del estado de ánimo que vive la ciudadanía y que por cierto ha derivado en varias conversaciones en la opinión pública, tampoco han mejorado. La misma encuesta Plaza de Cadem que se realiza dos veces por semana desde marzo a agosto, frente a la pregunta que considera la percepción que tienen los chilenos y chilenas sobre si vamos por un buen o mal camino económico, los datos muestran que a la fecha existe una tendencia consolidada de desaprobación. En marzo el gobierno comenzó con un 57% que indicaba tener confianza de ir por un buen camino, sin embargo, baja en los meses de julio y agosto a un promedio de 34% aproximadamente, y mientras la percepción de ir por un mal camino en marzo fue percibida por un 26%, en los meses de julio y agosto sube y se consolida por sobre el 55%.
Lo mismo ocurre si se compara el ánimo societal pesimista versus optimista con el cual fue valorado el inicio del gobierno en marzo, y el estado en que se encuentra en promedio estos dos últimos meses. Los ánimos pesimistas y muy pesimistas respecto del futuro del país se ordenan en torno al 58% y los optimistas en torno al 37%. En este sentido, el avance económico en términos de progreso, o retroceso y estancamiento no cambian. Si bien es cierto, en marzo, al inicio del gobierno existía una sensación de estancamiento asociado al no crecimiento de la economía y que fuera incluso un tema de campaña electoral, partió en marzo con un 60% de anclaje en el retroceso y estancamiento del progreso económico, durante estos dos meses de julio y agosto recién pasados, las valoraciones subieron, incluso a posteriori de la aprobación de la megarreforma, ya que alcanza un 79%, con algunas semanas en que supero el 80%.
Considerando el contexto anterior, en marzo de este año, la mitad de quienes fueron consultados consideraba que su situación era muy buena o buena, y mala o muy mala, es decir 50% y 50%, pero, durante los meses de julio y agosto, esta condición cambió. En promedio aproximadamente un 35% considera que su situación familiar económica es buena y muy buena en relación con un 56% que la considera mala y muy mala. Esta tendencia se mantiene en relación con las expectativas de empleo y consumo.
Por otra parte, la lectura de la encuesta Criteria para el mes de agosto, el promedio de desaprobación para Kast es de un 53.8%, y la aprobación alcanza un 34.4%. En la comparación con el mes de Julio del mismo año, el porcentaje de desaprobación no aumenta sustancialmente. La desaprobación se sitúa en un 53.5% y la aprobación en un 35.25%. En el promedio de los dos meses, julio y agosto la desaprobación alcanza un 53.66% y la aprobación un 34.66%. Mientras que los que no saben o no responden se posicionan en el 11.44%. (https://www.criteria.cl/site/wp-content/uploads/2026/08/Agenda_Criteria_30_Agosto_2026_8hVpR.pdf
En relación a la economía, la encuesta del 5 de Julio de Criteria inicia el mes considerando los tres meses anteriores, y muestra un alza en la valoración negativa respecto a la situación económica del país ya que el 52% evalúa que la situación está peor que 6 meses atrás, el 43% considera que la situación de su hogar está peor que 6 meses atrás, y el 57% que las posibilidades de encontrar trabajo también han empeorado. En porcentajes también negativos, el 39% evalúa que la situación no cambiara en los próximos 6 meses que vendrán. El 31% indica que las expectativas respecto de su hogar tampoco se modificaran. En relación con el 41% respecto del trabajo. Y, un 54% evalúa como peor y mucho peor de lo que esperaba la gobernabilidad de Kast en torno a proponer medidas de reactivación. Aunque un 40% todavía responsabilizaba de la situación actual al gobierno anterior.
El 9 de agosto Criteria vuelve a preguntar por la situación económica buscando homologarse con la encuesta ICSOH UDP de junio y por los estados de ánimo que acompañan a la población en estos meses. En lo económico, el 47%señala que el país retrocede y un 20% que se mantiene igual. Solamente un 20% señala que el país avanza, en una relación comparativa a la baja con el mes de marzo que indicaba un 28%.
En relación con la emocionalidad a la base del proceso, y que es relevante para observar el estado de ánimo ciudadano, lo primero que se detecta es que inicialmente existía un alto nivel de esperanza, ya que el 53% manifiesta este estado de entrada en febrero del 2026, pero, el mismo cae a un 36% en agosto, mientras que las emociones de tristeza, miedo, desprecio e ira suman en total un 51%. Solamente el miedo y la tristeza suman un 43% si se comparan con el 36% de la esperanza. (https://www.criteria.cl/site/wp-content/uploads/2026/08/Agenda_Criteria_9_Agosto_2026_8eFvS.pdf
A la comparación con los datos sobre la emocionalidad de la encuesta (https://icso.udp.cl/cms/wp-content/uploads/2026/06/Clima-Social-Capitulo-1-Junio-2026.pdf ) que amplifican el número de los estados anímicos a 14 en comparación a Criteria que los reduce a siete, es interesante observar el aumento de la tristeza y el miedo por una parte, y el refugio en la esperanza como posibilidad de sostener la resiliencia, pero que sin embargo, no alcanza a dar cuenta de lo que está sucediendo en el tejido social.
En efecto, el instrumento de evaluación omite las preguntas de contraste con las responsabilidades en relación con los gobiernos anteriores durante agosto, aunque la retoma en septiembre indicando que el 38% considera que es el gobierno actual el responsable con un alza de un 8% de la encuesta anterior. Y, frente a la pregunta proyectiva sobre el estado del país en 6 meses más, el 42% indica que será peor, subiendo de 39% a 42%; y que encontrar o mejorar en el trabajo también estará más difícil y se mantiene en el 40%.
Ahora bien, en la encuesta del 23 de agosto, nuevamente Criteria retoma la evaluación del gobierno en relación comparativa con el mes de Julio, y frente a la pregunta sobre la gestión en reactivación y crecimiento económico, el 52% indica que es peor o mucho peor de lo que esperaba en comparación con Julio que esta misma pregunta indicó el 54%, aunque quienes responden: ni mejor ni peor de lo que esperaba suben de 13% a 16%. Y la valoración positiva cae un 1%.
Si estos datos se contrastan con Ipsos de Agosto, la situación se vuelve aún más crítica en relación con la percepción sobre el trabajo, el empleo y la inflación. El 68 indica que es difícil y muy difícil encontrar trabajo en el Chile de hoy, el 72% indica que el salario no alcanza para llegar a fin de mes, y los más críticos sobre la situación de cesantía en Chile son las mujeres entre 30 y 50 años y los mismos cesantes que no necesariamente sostienen posición política. De hecho, el 72% piensa que las mujeres tienen más dificultades para encontrar empleo. Y, los que es peor, de aquellos quienes tienen trabajo en la actualidad, un 29% piensa que perderá su puesto de trabajo en los próximos 6 meses. Y, por lo tanto, muestran vulnerabilidad, inseguridad y miedo, emociones que se anclan mayormente en las mujeres. (https://www.ipsos.com/es-cl/68-considera-que-es-mas-dificil-encontrar-trabajo-que-hace-un-ano)
Finalmente, la encuesta Pulso Ciudadano de activa (https://chile.activasite.com/wp-content/uploads/2026/08/260985_PULSO_CIUDADANO_AGOSTO_26_0830_V1.pdf) destaca un leve aumento en la aprobación al primer mandatario que pasa de obtener 25.6% en el mes de Julio a un 33.8% en el mes de agosto. Mientras la desaprobación cae de un 58.4% obtenida en julio a un 54,4% en el mes de agosto. Sin embargo, como esta es una encuesta mensual, que venía de reflejar, además, un indicador más alto de desaprobación que las dos encuestas anteriores, el promedio no modifica sustancialmente los resultados en términos de estado de ánimo generalizado de la población durante el invierno. Kast obtiene en promedio un 29.7% de aprobación, menos del 30%, y más bajo que las encuestas anteriores, y un 56.65% de desaprobación un poco más alto que las otras dos empresas encuestadoras.
En relación con la percepción de avance y progreso del país, en agosto sube el indicador respecto del mes de julio. La percepción de avance aumenta aproximadamente en un 7%, lo que podría indicar una mejora en el estado de ánimo ciudadano. Sin embargo, el promedio del 69% que sigue posicionándose en la percepción de estancamiento y retroceso es alta.
Por otra parte, también aumenta levemente la percepción de mejora respecto de la situación económica, aunque dentro del rango del margen de error ya que la condición de regular y mala y muy mala se mantienen. Y, el incremento no es sustantivo en relación con el nivel de recordación del gobierno y el año pasado a la misma fecha. Lo mismo ocurre con los segmentos de mujeres y niveles D-E quienes sostenían estas percepciones el mes de julio.
En efecto, la diferencia en el cambio de estado de ánimo que busca reflejar la encuesta de agosto, no es sustantivo. Y puede deberse más bien a una forma de estabilización y nivelación de resultados entre todas las empresas encuestadoras, y a propiciar un camino estadístico de alza conforme a modificar una tendencia manifiesta a largo plazo. Es decir, puede tratarse de un sesgo de estandarización entre encuestas para emparejar la cancha.
En este contexto, más bien lo que puede explicar los resultados de esta encuesta es que los leves cambios de percepción que modifica las respuestas de los encuestados y encuestadas a nivel de la trayectoria personal, se deben a una acomodación al estado del ordenamiento socio-político en general, más que a eventos de gobernabilidad real como aumento efectivo del trabajo, o estabilidad laboral, o aumento de confianza. En este mismo sentido, quienes se posicionan como independientes, y dicen no saber ni interesarse sobre la política contingente suman el 52,9% de los encuestados, mientras los partidarios del gobierno se mantienen en el mismo % del mes pasado, y los opositores más o menos también. Es decir, la aprobación al gabinete del presidente Kast, se mantiene en el mismo nivel de desaprobación.
Al cierre y a modo de síntesis se conocen los resultados de la encuesta Criteria de septiembre en la que el gobierno baja al 30% de aprobación y sube al 58% de desaprobación y dado el estado que reflejan los resultados de las encuestas cabe hacerse algunas preguntas: ¿puede un pueblo, o país sobrevivir sin imaginario colectivo?, ¿puede un país o un pueblo vivir sin una narrativa que trascienda el fisiologismo y el efectismo pragmático de la política oficialista?, ¿puede un pueblo ser resiliente a la fragmentación individualista?, y ¿cómo y cuándo salir del cansancio, el estancamiento, el estrés del manejo de los bots, y las polarizaciones ideologizadas consecutivas de los últimos 4 años de sucesivas elecciones?, y ¿Cómo hacerlo bajo un gobierno que se sostiene sobre el mal trato de la diferencia, y la minoría política?
Al parecer, una gran parte de la ciudadanía está optando para sobrevivir en la vida de las catacumbas, y también del “submarineo”. A su propio ritmo, y sin acoger las interpelaciones de quienes a través de los medios de comunicación impugnan la ausencia.





