Una investigación chilena identificó dos perfiles cerebrales entre personas que presentaron dificultades cognitivas tras superar el Covid-19, como problemas de memoria y concentración.
Las secuelas cognitivas que algunas personas experimentan después de superar el Covid-19 continúan siendo materia de investigación científica. Un estudio desarrollado por investigadores chilenos identificó dos perfiles neurofisiológicos diferentes entre personas que presentaron dificultades cognitivas después de la infección.
El trabajo fue publicado en la revista científica Scientific Reports y combinó evaluaciones de actividad cerebral, resonancias magnéticas y pruebas cognitivas. El equipo analizó a 70 personas que se habían recuperado del Covid-19 y las comparó con 26 pacientes que habían tenido otras infecciones respiratorias.
Los resultados vincularon las dificultades cognitivas posteriores al Covid-19 con modificaciones en las oscilaciones neuronales y en la integridad de la sustancia blanca, tejido que conecta distintas regiones del cerebro.
Dos perfiles con distintas alteraciones
Uno de los principales hallazgos fue la identificación de dos perfiles neurofisiológicos entre los participantes que habían tenido Covid-19. Estos grupos mostraron diferentes combinaciones de alteraciones estructurales y funcionales relacionadas con procesos cognitivos.
El estudio evaluó funciones como el control inhibitorio, la memoria de trabajo y la toma de decisiones. Los investigadores observaron que las alteraciones no respondían necesariamente a la gravedad de la infección inicial ni a la presencia de pérdida del olfato.
La investigación forma parte de una línea de trabajo desarrollada por el Laboratorio de Neurociencia Social y Neuromodulación de la Universidad del Desarrollo (UDD). Una etapa previa había estudiado a personas que experimentaron anosmia durante la infección y detectó modificaciones cerebrales asociadas a este síntoma.
¿Qué implica el hallazgo?
Para Pablo Billeke, director del laboratorio e investigador del estudio, distinguir estos perfiles podría contribuir al desarrollo de nuevas estrategias de intervención.
“Había dos perfiles de pacientes que tenían diferentes características cerebrales”, explicó Billeke, quien señaló que el objetivo del equipo es identificar marcadores que puedan orientar tratamientos, terapias de entrenamiento cognitivo y estimulación cerebral.
Los investigadores plantean que estos resultados ayudan a comprender por qué algunas personas mantienen dificultades de memoria, concentración o toma de decisiones después de superar la infección. Sin embargo, el estudio identifica asociaciones entre los cambios cerebrales y el desempeño cognitivo; no demuestra por sí solo que esas alteraciones sean la causa directa de los síntomas.
La investigación abre así una nueva línea para estudiar las consecuencias neurológicas del Covid-19 y avanzar hacia intervenciones que consideren las diferencias entre los distintos perfiles de pacientes.





