Los hechos ocurrieron en enero de 2024 y terminaron con penas efectivas para ambos involucrados, tras acreditarse el ingreso de ketamina, cocaína, celulares y accesorios al recinto.
La Corte de Apelaciones de Talca confirmó íntegramente la sentencia contra un exfuncionario de Gendarmería y un interno del Centro Penitenciario de Linares, quienes fueron condenados por delitos vinculados con corrupción e ingreso de elementos prohibidos al recinto.
La investigación estableció que el exgendarme aprovechó sus funciones para ingresar al penal teléfonos celulares, accesorios electrónicos y drogas, especies que tenían como principal destinatario a un interno que cumple una condena por homicidio calificado.
Los antecedentes fueron recopilados mediante diligencias encabezadas por el Sistema de Análisis Criminal (SAC) de la Fiscalía y ejecutadas por equipos especializados. Las pruebas fueron presentadas durante el juicio oral, instancia en la que el tribunal acogió los argumentos expuestos por el Ministerio Público.
De acuerdo con lo explicado por el fiscal Ángel Ávila, la Corte de Apelaciones de Talca rechazó los recursos de nulidad presentados por ambas defensas y mantuvo las condenas dictadas por el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Linares.
Según la investigación, el 3 de enero de 2024, el funcionario ingresó al establecimiento penitenciario ketamina, cocaína, teléfonos celulares y accesorios, además de otros elementos prohibidos. Por estos hechos, también se acreditó su participación en el delito de tráfico de pequeñas cantidades de droga.
El exgendarme recibió una pena de cinco años y un día de presidio por cohecho reiterado, además de 541 días por ingreso de elementos prohibidos y otros 541 días por microtráfico de drogas. En total, deberá cumplir más de siete años de cárcel de manera efectiva.
En tanto, el interno fue condenado a tres años y un día por cohecho reiterado y a otros tres años por porte de elementos prohibidos al interior del establecimiento penitenciario.
La resolución de la Corte de Apelaciones fue adoptada el 22 de septiembre, fecha en que el tribunal de alzada rechazó ambos recursos de nulidad y dejó firme la sentencia condenatoria.
Con las instancias procesales agotadas, el exfuncionario de Gendarmería comenzará a cumplir íntegramente la pena impuesta. Por su parte, el interno deberá sumar seis años y dos días a la condena que ya cumple en el Centro Penitenciario de Linares.





