Viernes, Agosto 29, 2025
Viernes, Agosto 29, 2025
Publicidad desktop
ad_nota_inead_nota_ine

Chile será la ventana para ambicioso proyecto internacional que busca estudiar el corazón de la Vía Láctea

El estudio buscará revelar secretos del centro galáctico, planetas errantes, cúmulos estelares y galaxias ocultas tras el polvo interestelar.

En lo que es un hito para la astronomía chilena, el Instituto de Astrofísica de la Universidad Andrés Bello (UNAB) se adjudicó uno de los proyectos astronómicos más ambiciosos del próximo ciclo del Observatorio Europeo Austral (ESO).

Se trata del KMOS VVVX-GalCen Spectroscopic Survey, un extenso sondeo de observación que utilizará el espectrógrafo infrarrojo KMOS, instalado en el Very Large Telescope (VLT), en el desierto de Atacama, para estudiar miles de objetos astronómicos a través del plano galáctico y, en particular, el núcleo de la Vía Láctea.

La propuesta, liderada por el Dr. Matías Gómez, director del Instituto de Astrofísica de la Universidad Andrés Bello, fue seleccionada como parte de los sondeos públicos de ESO, una categoría reservada para investigaciones de alto impacto y con valor de legado para la comunidad científica internacional.

“Muchos de los descubrimientos que se han hecho en las últimas décadas —planetas, cúmulos de estrellas, galaxias lejanas, estrellas variables, etc— son detectados por fotometría y necesitan ser validados con observaciones espectroscópicas. Eso es lo que nos dirá finalmente qué estamos viendo: si realmente se trata de una galaxia remota o de un objeto mucho más cercano, por ejemplo. Con este proyecto buscamos precisamente eso: caracterizar espectroscópicamente miles de objetos detectados por los sondeos previos VVV y VVVX”, explica el Dr. Matías Gómez.

El proyecto contempla cerca de 1.300 horas de observación repartidas a lo largo de tres años, durante los cuales se espera obtener más de 5 millones de espectros infrarrojos.

Esta iniciativa cuenta con la participación de más de 100 científicos pertenecientes a instituciones de Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, España, Reino Unido, Francia, República Checa y Países Bajos, lo que refleja el posicionamiento internacional de la UNAB como actor relevante en la investigación astronómica.

KMOS: tecnología para ver lo invisible

A diferencia de las imágenes tradicionales, un espectrógrafo es un instrumento que permite descomponer la luz de un objeto celeste para conocer, por ejemplo, sus componentes físicos, su velocidad y su distancia, entre otras propiedades. En este caso, el uso de espectroscopía infrarroja resulta clave para observar a través del gas y el polvo interestelar que, como una densa neblina, se posa en el disco de la Vía Láctea y oculta gran parte de su estructura, si esta se observa desde la Tierra.

El KMOS VVVX-GalCen Spectroscopic Survey comenzará a operar durante el segundo semestre de 2025, y sus datos estarán disponibles públicamente en el archivo de ESO, convirtiéndose en una valiosa fuente para futuras investigaciones en astrofísica.

ad_avisos_legalesad_avisos_legales
ad_whatsapp_canalad_whatsapp_canal
Sigue informándote