Con sillas anfibias y monitores especializados, la comuna de Licantén habilitó en Iloca un espacio gratuito que permite a personas con movilidad reducida ingresar al mar de forma segura.
La comuna de Licantén dio un paso decisivo en materia de accesibilidad turística al inaugurar oficialmente la primera playa inclusiva de la Región del Maule, ubicada en el balneario de Iloca. La iniciativa busca garantizar el acceso al mar a personas con movilidad reducida y adultos mayores, promoviendo un turismo más equitativo y humano.
El espacio inclusivo funciona en un sector estratégico del borde costero y dispone de cuatro sillas anfibias de última generación, dos tipo reposera y dos tradicionales, que permiten desplazarse con estabilidad sobre la arena e ingresar al agua con total seguridad. El servicio opera con monitores capacitados, quienes acompañan de manera permanente a los usuarios durante la experiencia.
El alcalde de la comuna, Claudio Reyes Fuenzalida, destacó el impacto concreto de esta política pública y recalcó que la inclusión debe traducirse en acciones reales.
“Es fácil hablar de inclusión, pero no es fácil hacer la inclusión. Hoy Licantén cuenta con playas inclusivas que permiten a las personas acceder al mar de manera segura”, señaló el jefe comunal.
La autoridad comunal expresó además su orgullo y emoción por este avance, subrayando que el objetivo municipal es ampliar progresivamente el programa y consolidar a Iloca como un destino turístico plenamente accesible, con enfoque social y comunitario.
Desde el municipio informaron que el servicio es completamente gratuito y se encuentra disponible de miércoles a domingo, entre las 10:00 y las 17:30 horas, durante la temporada estival.





