La Fiscalía de Parral formalizó a un hombre de 66 años por su presunta participación en un incendio. El hecho terminó con la destrucción total de la Capilla San Miguel Arcángel, del sector rural de Catillo.
Como indicó RedMaule, la audiencia se centró en establecer cómo se habrían producido los hechos y el rol que tuvo el imputado en el inicio del fuego.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el Ministerio Público, el hombre se encontraba realizando faenas de despeje de vegetación con una desbrozadora en las cercanías del templo cuando advirtió la presencia de llamas a cierta distancia. Frente a esa situación, decidió intervenir por su cuenta e intentar generar una franja de seguridad para frenar el avance del incendio. Sin embargo, durante esas maniobras, una pieza metálica de la máquina habría rozado el terreno seco, originando chispas que prendieron los pastizales del lugar.

Las condiciones del entorno —marcadas por vegetación altamente combustible y un escenario propicio para la propagación del fuego— facilitaron que las llamas avanzaran con rapidez. En pocos minutos, el incendio alcanzó la estructura religiosa, que había sido sometida a trabajos de mejoramiento recientemente. Pese a los intentos por contener la emergencia, el inmueble resultó completamente destruido. Las pérdidas materiales fueron estimadas en alrededor de 40 millones de pesos.
A partir de estos antecedentes, la Fiscalía le imputó responsabilidad en un delito vinculado al origen negligente del siniestro. Tras la formalización, el tribunal resolvió que el hombre quedara en libertad. Aun así, quedó con medidas cautelares consistentes en firma mensual y prohibición de salir del país. El plazo de investigación fue fijado en tres meses, periodo en el que se reunirán peritajes y declaraciones para esclarecer en detalle la dinámica de los hechos.





