A casi un mes de la formalización de tres hijos de la dirigenta por parricidio, el Ministerio Público extiende los operativos al predio del empresario Juan Carlos Morstadt en busca de hallazgos definitivos.
La investigación por la desaparición y presunto asesinato de la dirigenta mapuche Julia Chuñil entró en una fase crítica este jueves. Tras semanas de infructuosos rastreos en el sector de Huichaco Sur, en la comuna de Máfil, equipos especializados de la PDI y la Fiscalía decidieron ampliar el radio de búsqueda hacia el fundo La Fritz. Este terreno, ubicado a unos tres kilómetros del hogar de la víctima, pertenece al empresario Juan Carlos Morstadt, una figura que ha transitado entre la calidad de imputado y testigo a lo largo de la indagatoria.
El operativo cobra especial relevancia dado el tenso historial judicial del caso. A mediados de enero, la justicia ordenó la detención de Javier Troncoso Chuñil, Pablo San Martín Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil, todos formalizados por el delito de parricidio. Junto a ellos, Bermar Bastidas, exyerno de la mujer, enfrenta cargos por homicidio. Pese a estas detenciones, el paradero del cuerpo de la mujer sigue siendo una incógnita, lo que ha motivado la incursión en nuevas aristas territoriales.
La defensa de los hijos imputados ha señalado de manera persistente a Morstadt como presunto involucrado, argumento que ha ganado eco en la opinión pública de la Región de Los Ríos. No obstante, las autoridades mantienen la reserva sobre los indicios que sustentan este nuevo rastreo en La Fritz. Por ahora, la búsqueda se concentra en detectar cualquier rastro biológico o remoción de tierra sospechosa que permita esclarecer el destino final de la dirigenta y cerrar un caso que mantiene en vilo a la comunidad local.





