El Consejo de Rectores se sumó a la consulta ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, denunciando que los valores fijados por el Gobierno no cubren los gastos de formación.
El Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) formalizó su ingreso a la batalla judicial iniciada por instituciones privadas ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC). La acción busca impugnar la metodología con la que la Subsecretaría de Educación Superior estableció los aranceles regulados de la gratuidad, argumentando que los montos actuales “no cubren los costos reales” de impartir las carreras profesionales.
La ofensiva, que comenzó originalmente en noviembre de 2025 por iniciativa de la Universidad Finis Terrae, cuestiona dos resoluciones exentas que determinan el aporte estatal por cada estudiante beneficiado. Según las instituciones reclamantes, el sistema genera un desequilibrio financiero significativo y una discriminación que, en el caso de las universidades privadas, implica una pérdida estimada de 26 mil millones de pesos anuales.
El pasado 11 de febrero, el CRUCH —en representación de sus 30 universidades asociadas— decidió adherirse a esta consulta técnica. El rector de la Universidad Técnica Federico Santa María y presidente del G9, Juan Yuz, enfatizó la necesidad de establecer una política arancelaria que otorgue estabilidad al sistema. “Es importante avanzar en una política de aranceles regulados que sea coherente”, señaló Yuz, tras advertir que las observaciones previas enviadas al Ejecutivo no fueron acogidas.
Pese al aumento de la presión por parte de las casas de estudio, el Ministerio de Educación mantiene una postura de calma. El ministro Nicolás Cataldo descartó que la masiva adhesión de rectores a la causa judicial genere preocupación en su cartera. La autoridad ministerial precisó que las universidades ejercen un derecho legítimo al recurrir a las instancias que la ley permite, mientras el sistema universitario aguarda una resolución que podría redefinir el financiamiento de la educación superior en Chile.





