El presidente Javier Milei abrió el año legislativo en el Congreso de la Nación Argentina con un discurso confrontacional, cargado de críticas a la oposición y anuncios de una ambiciosa agenda de reformas.
El presidente de Argentina, Javier Milei, inauguró el período ordinario de sesiones en el Congreso de la Nación con una intervención que elevó la tensión política en el país. Durante su cuenta pública, el mandatario defendió los avances de su administración y delineó un paquete de más de 90 proyectos de ley, enfocados en áreas como economía, educación, justicia y políticas sociales.
Sin embargo, el tono del mensaje marcó la jornada. Milei dirigió duras críticas contra legisladores opositores, a quienes calificó de “ignorantes”, “ladrones” y “asesinos”, en una arremetida verbal que generó inmediatas reacciones en el hemiciclo. “No vamos a permitir que quienes destruyeron el país vuelvan a frenarlo”, afirmó el jefe de Estado ante los parlamentarios.
El mandatario también apuntó contra referentes del kirchnerismo, a quienes responsabilizó por la situación económica heredada. En su exposición, mencionó la causa AMIA y solicitó explicaciones por la muerte del fiscal Alberto Nisman, reabriendo un debate sensible en la política argentina.
La oposición respondió con abucheos durante la sesión y cuestionamientos posteriores en redes sociales. Dirigentes opositores acusaron al Presidente de profundizar la polarización y de utilizar la confrontación como herramienta política en un escenario económico complejo.
La transmisión por cadena nacional amplificó el impacto del discurso tanto en Argentina como en el ámbito regional, evidenciando el clima de alta división que atraviesa el sistema político trasandino.





