La normativa que regula el uso de celulares y dispositivos móviles en establecimientos educacionales entró en vigencia con el año escolar 2026 y establece prohibiciones, plazos y excepciones específicas.
Con el inicio del año escolar 2026, Chile comenzó a aplicar una nueva normativa que regula el uso de celulares y dispositivos electrónicos en establecimientos educacionales. La medida, impulsada por el Gobierno, busca fortalecer la concentración en las aulas, la interacción entre estudiantes y el vínculo con el entorno escolar.
La legislación modifica la Ley General de Educación y establece un marco regulatorio nacional para el uso de dispositivos móviles dentro de los recintos educativos. Con esta medida, Chile se suma a un reducido grupo de países de América Latina que han adoptado regulaciones sobre el uso de celulares en colegios.
La norma se aplica a educación parvularia, básica y media, y alcanza a todos los integrantes de la comunidad educativa durante las actividades curriculares. Además, incluye cualquier dispositivo con acceso a telecomunicaciones o Internet, como teléfonos inteligentes o tablets.
No obstante, la normativa no afecta los dispositivos institucionales utilizados con fines pedagógicos, los cuales podrán seguir empleándose dentro de las actividades educativas cuando corresponda.
Plazos para la implementación
La ley entró en vigencia con el inicio del año escolar 2026, proceso que comenzó en distintos establecimientos durante febrero y se extendió al denominado “Súper Lunes” de marzo.
A partir de esa fecha, los establecimientos educacionales tienen plazo hasta el 30 de junio de 2026 para actualizar sus reglamentos internos, con el fin de incorporar las disposiciones establecidas por la normativa.
Excepciones al uso de celulares
Aunque la ley establece restricciones claras, también contempla situaciones específicas en las que se permitirá el uso de dispositivos móviles dentro de los establecimientos.
Entre las excepciones se incluyen:
- Necesidades educativas especiales: cuando el celular funcione como ayuda técnica acreditada por un profesional.
- Emergencias o catástrofes: ante situaciones de riesgo o peligro inmediato.
- Condiciones de salud: para monitoreo médico periódico, respaldado con certificado.
- Uso pedagógico: en educación básica y media, cuando la actividad educativa lo requiera.
- Seguridad personal: mediante solicitud fundada del apoderado y de carácter temporal.
La normativa establece que los padres o apoderados deberán acreditar formalmente las excepciones, según corresponda, para autorizar el uso del dispositivo en el establecimiento.
Con estas disposiciones, el Gobierno busca equilibrar el uso de tecnología en las aulas con la protección del proceso educativo, reforzando el aprendizaje y la convivencia escolar.





