En el Día Mundial del Glaucoma, especialistas advierten que esta enfermedad ocular progresa sin síntomas y puede causar ceguera irreversible, por lo que recomiendan controles oftalmológicos preventivos.
Cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Glaucoma, una fecha destinada a generar conciencia sobre una enfermedad ocular que progresa sin síntomas y que, si no se detecta a tiempo, puede provocar ceguera irreversible.
El glaucoma corresponde a una neuropatía que afecta el nervio óptico, estructura que conecta el ojo con el cerebro y que resulta fundamental para la visión. Su principal factor de riesgo es el aumento de la presión intraocular, condición que generalmente no provoca dolor ni señales tempranas en quienes la padecen.
La gravedad de esta enfermedad queda reflejada en historias como la de Luis Abraham López, de 76 años, quien recuerda el momento en que comenzó a notar el problema. “Tuve que ir a un oftalmólogo. Cuando me hicieron los exámenes era como ver un tomate reventado en la pared. Era una trombosis por glaucoma en el ojo, que hasta el día de hoy me dejó con secuelas a la vista”, relató.
Según explicó Belén López, directora del Centro Oftalmológico de la Universidad Católica del Maule (UCM), el mayor peligro del glaucoma radica en que avanza de forma silenciosa.
“El glaucoma es una neuropatía que afecta el nervio óptico. El principal factor de riesgo es la presión ocular elevada, pero no se siente. Las personas comienzan a perder campo visual desde la periferia al centro y muchas veces se dan cuenta cuando la visión ya está muy comprometida”, señaló la especialista.
Para detectar la enfermedad de manera oportuna, los especialistas recomiendan realizar controles oftalmológicos periódicos. En estos chequeos se aplican exámenes indoloros como la medición de presión intraocular, campo visual, paquimetría y tomografía de coherencia óptica, herramientas clave para identificar alteraciones en etapas tempranas.
Además, existen factores que aumentan el riesgo de desarrollar glaucoma. Entre ellos destacan antecedentes familiares, edad superior a 40 años y enfermedades como diabetes o hipertensión.
Frente a este escenario, los expertos recalcan que la detección temprana resulta fundamental para evitar daños irreversibles en la visión. El llamado es a realizar controles preventivos y mantener seguimiento médico, ya que el glaucoma puede avanzar sin advertencia, pero su impacto en la calidad de vida puede ser permanente.






