El Gobierno respondió a la propuesta de la CPC y descartó cambios inmediatos a los feriados irrenunciables, aunque dejó abierta la opción de revisar algunos en el futuro.
A pocas semanas de Viernes Santo, el debate sobre los feriados irrenunciables volvió a tensionar posiciones entre el mundo político, empresarial y religioso. La discusión se intensificó luego de que la presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, planteara su eliminación por su impacto en la actividad económica.
La dirigente sostuvo que estas restricciones generan una “merma muy importante” en el comercio formal y favorecen el crecimiento de la informalidad. Además, argumentó que muchos trabajadores también se benefician por el aumento de ventas en esas fechas.
En paralelo, el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, criticó la apertura del comercio en días como Viernes Santo, advirtiendo que afecta principalmente a los sectores más vulnerables. “Quienes van a trabajar son los más pobres”, señaló.
El debate escaló hasta el Ejecutivo. El Presidente José Antonio Kast aseguró que el Gobierno evaluará la propuesta del empresariado. “Vamos a ir acogiendo las opiniones, estudiando las distintas posibilidades”, afirmó, subrayando que se buscará compatibilizar “el trabajo, el descanso y el respeto a las tradiciones históricas y espirituales”.
Gobierno fija postura y descarta cambios inmediatos
La respuesta más directa llegó desde el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot, quien abordó los reparos planteados por la CPC y defendió la vigencia de ciertos feriados irrenunciables.
“Hay feriados irrenunciables que nosotros vamos a respaldar siempre. Navidad es un feriado irrenunciable, Año Nuevo es un feriado irrenunciable, Fiestas Patrias son feriados irrenunciables”, afirmó, marcando una línea clara respecto de celebraciones consideradas esenciales.
El secretario de Estado, no obstante, reconoció que existe espacio para evaluar otros casos en el futuro. “Habrá otros que uno los puede analizar, discutir, pero es una materia que debemos resolver en un proceso de más largo aliento”, indicó.
Pese a ello, García Ruminot fue enfático en descartar definiciones inmediatas. “No tenemos nada resuelto y no lo hemos conversado”, afirmó, agregando que el Ejecutivo está enfocado en prioridades como la reconstrucción y el avance de proyectos legislativos.
De esta forma, aunque la propuesta de la CPC reactivó el debate sobre el equilibrio entre economía y descanso laboral, el Gobierno optó por postergar cualquier decisión y mantener el foco en su agenda inmediata.





