La presidenta de la CPC, Susana Jiménez, cuestionó el impacto económico de los feriados irrenunciables y propuso eliminarlos, en medio del debate por la apertura del comercio en Viernes Santo.
A pocas semanas de Viernes Santo, el debate sobre los feriados irrenunciables volvió a instalarse en la agenda pública, luego de que la presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, planteara abiertamente su eliminación.
La discusión surge tras lo ocurrido en 2025, cuando grandes cadenas del retail como Falabella, Paris y Ripley decidieron abrir sus tiendas en esta fecha, generando posturas divididas entre quienes defienden el descanso laboral y quienes priorizan la actividad económica.
En este contexto, el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, criticó la eventual apertura del comercio, asegurando que afecta principalmente a los trabajadores más vulnerables. “Quienes van a trabajar son los más pobres”, afirmó, agregando que sindicatos han manifestado preocupación por presiones laborales.
Frente a estas declaraciones, la líder gremial del empresariado sostuvo una postura contraria y cuestionó la existencia de estos feriados. “Genera una merma muy importante, no solo para la actividad del comercio, también para sus colaboradores”, afirmó Jiménez.
La presidenta de la CPC agregó que este tipo de restricciones fomenta la informalidad y limita la libertad de emprendimiento, señalando que muchos trabajadores también ven en estas fechas una oportunidad de mayores ingresos. “Son días de mayores ventas y eso redunda en sus remuneraciones”, explicó.
Estas declaraciones se produjeron tras una reunión entre la CPC y representantes de gremios como la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la Cámara Nacional de Comercio (CNC), la Sofofa, la Sonami, la CChC y la ABIF, donde analizaron distintos desafíos económicos y regulatorios.
En la instancia, además, abordaron inquietudes relacionadas con la implementación de la ley de 40 Horas, especialmente en lo relativo a su aplicación en empresas de menor tamaño. Jiménez afirmó que existe disposición al diálogo para facilitar su implementación, sin modificar el marco aprobado.





