El Hospital Regional de Talca instó a la comunidad a reconocer una crisis epiléptica, actuar con calma y evitar errores comunes que pueden agravar la situación.
El Hospital Regional de Talca (HRT) reforzó el llamado a la comunidad a informarse sobre la epilepsia, una enfermedad neurológica crónica que se manifiesta a través de crisis de diversa intensidad. La institución busca mejorar la respuesta ciudadana frente a estos episodios y, al mismo tiempo, derribar mitos que persisten en torno a esta condición.
El neurólogo del HRT, Dr. Rogelio Carrillo, especialista en epilepsia, explicó que las crisis epilépticas corresponden a eventos espontáneos y recurrentes. “La forma más conocida son las convulsiones, que incluyen rigidez muscular y movimientos repetitivos que pueden durar entre uno y dos minutos. También existen crisis más breves, donde el paciente se desconecta del entorno por algunos segundos”, precisó.
Entre los signos más visibles se encuentran la pérdida de conciencia, la caída al suelo y los movimientos involuntarios de las extremidades. “Esa es la manifestación más clásica y la que se reconoce con mayor facilidad”, añadió el especialista.
En cuanto a la reacción frente a estos episodios, el profesional enfatizó la importancia de actuar con serenidad. “Lo primero es mantener la calma. La mayoría de las crisis se autolimitan y duran pocos minutos. Es clave evitar que la persona se golpee y trasladarla a un lugar seguro si es necesario”, indicó.
Asimismo, advirtió sobre prácticas erróneas que pueden generar riesgos. “Nunca hay que introducir objetos en la boca ni intervenir de forma brusca. Aunque la situación genere angustia, esas acciones pueden ser perjudiciales”, subrayó.
El médico también precisó que existen situaciones que requieren atención inmediata. “Si la crisis se prolonga más de lo habitual, supera los dos a cinco minutos, o el paciente no recupera la conciencia, se debe acudir a un servicio de urgencia”, explicó.
Respecto al tratamiento, el especialista destacó avances relevantes. “Aproximadamente dos tercios de los pacientes logran controlar sus crisis con medicamentos. Con una adecuada adherencia, pueden llevar una vida completamente normal, estudiar, trabajar y desarrollarse plenamente”, afirmó.
Finalmente, el Dr. Carrillo insistió en la necesidad de combatir la desinformación. “Uno de los principales mitos es creer que la epilepsia es una discapacidad, lo que no es correcto. La educación es clave para mejorar la integración social y la respuesta frente a una crisis”, concluyó.





