Académicas de la Universidad de Talca investigan los efectos de la Maresina 1, derivado del Omega 3 que mostró mejoras en daño hepático asociado a diabetes y obesidad.
Las académicas Jéssica Zúñiga Hernández y Roxana Orrego Castillo, del Departamento de Ciencias Básicas Biomédicas de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Talca, lideran una investigación que busca desarrollar un potencial tratamiento para enfermedades metabólicas asociadas a la diabetes, la obesidad y el daño hepático.
El estudio se centra en la Maresina 1, un derivado del Omega 3 con propiedades antiinflamatorias que podría transformarse, a futuro, en la base de un fármaco destinado a pacientes con patologías metabólicas.
La investigadora principal del proyecto, Jéssica Zúñiga, explicó que el objetivo del trabajo apunta a comprender cómo este compuesto actúa en casos de diabetes vinculada al hígado graso y la obesidad.
“Es una investigación que intenta encontrar una vía molecular para definir una mejora de la diabetes con Omega 3, pero de una diabetes en particular, asociada a obesidad y daño hepático”, señaló la académica.
Según detalló la especialista, los ácidos grasos Omega 3 generan en el hígado agentes antiinflamatorios protectores, entre ellos la Maresina 1. Investigaciones previas ya habían demostrado efectos positivos sobre el hígado, aunque todavía faltaba determinar su impacto en pacientes con diabetes y el mecanismo biológico involucrado.
Durante el estudio, el equipo científico incorporó Maresina 1 en modelos asociados a daño hepático metabólico para evaluar sus efectos. Los resultados evidenciaron una mejoría en distintos indicadores bioquímicos y en el tejido hepático.
“En presencia de Maresina 1 mejoraron los parámetros bioquímicos. Lo mismo ocurrió en el tejido del hígado”, afirmó Zúñiga.
Las investigadoras destacaron que una alimentación rica en Omega 3 puede favorecer la producción natural de este compuesto en personas sanas. Sin embargo, aclararon que en pacientes con enfermedades inflamatorias o hepáticas este mecanismo podría verse alterado, lo que abre la posibilidad de administrar Maresina 1 como tratamiento farmacológico.
En ese contexto, las especialistas recomendaron mantener una dieta con alimentos ricos en Omega 3, como pescados, linaza, chía y huevo, además de suplementos alimenticios cuando sea necesario. La recomendación general apunta al consumo de un gramo diario de Omega 3, mientras que personas con enfermedades cardiovasculares o metabólicas podrían requerir entre 2 y 4 gramos al día.
Actualmente, el estudio también integra a estudiantes de pre y postgrado de la casa de estudios, entre ellos los tesistas Juan Pablo Bravo y Nicolás Muñoz, quienes colaboran en el desarrollo de la investigación.
De acuerdo con cifras expuestas por el equipo investigador, el 11,1% de la población mundial vive con diabetes, mientras que el 65% de los pacientes con diabetes tipo 2 presenta hígado graso, una condición que incrementa el riesgo de complicaciones hepáticas.





