Con funciones a salas llenas

El teatro ha pasado un buen invierno en la región

Varias propuestas locales y también venidas desde afuera han encontrado buena acogida en el público maulino.

27 Julio   584   Cultura   Daniela Bueno
El teatro ha pasado un buen invierno en la región

No siempre las artes de la representación han sido bien valoradas. Cada cierto tiempo se oyen las quejas de los actores, directores y dramaturgos en relación a que sus propuestas tienen un escaso público. En Santiago por ejemplo se ha sabido de montajes que reúnen apenas a un puñado de personas.


Pero este al parecer ha sido un buen invierno para el teatro en tierras maulinas. Las propuestas que se han presentado en las salas locales han tenido una excelente convocatoria de público, incluso sobrepasando las expectativas de los creadores locales y que quienes administran las salas.
El jueves recién pasado, por ejemplo, los dos centros de extensión universitarios de la capital regional, el de la Universidad de Talca, y el de la Universidad Católica del Maule, acogieron obras teatrales que llenaron las salas.


En el caso de Extensión UCM, la obra “La Espera” de la compañía santiaguina “Teatro del Terror” tuvo un público que incluso copó los pasillos de la sala.
Una semana antes, el montaje “Súper” del dramaturgo local Daniel Acuña, y con un equipo completamente maulino, completó una “mini temporada” de tres funciones en el Centro de Extensión de la Universidad de Talca en que también quedó gente fuera, lo que provocó comentarios aludiendo a que eso no se había visto en años.
Lo mismo ha sucedido con propuestas más comerciales que vienen de afuera, como “Viejas de mierda” y “Nuestras mujeres” que se han presentado en el Teatro Regional del Maule. Ésta última se presentó justo el día en que Chile jugó con Perú por la Copa América, y aún así, casi llenó el amplio aforo de mil 200 butacas.

 

OPINIONES
Para el dramaturgo Daniel Acuña, el interés artístico y cultural de Talca “se ha disparado los últimos años; hoy coexisten diversas actividades e iniciativas a diario”. En particular de lo que ha pasado con el Teatro, opina que “ha sido el fruto de un trabajo de años, donde de a poco se ha ido formando audiencia teatral, que hoy está atenta y ansiosa de ver los trabajos de los artistas. Es un fenómeno súper interesante, porque significa que Talca es una tierra fértil para incluso otros teatristas que vienen a mostrar su trabajo de afuera”.
Por su parte, el actor y director Rodrigo Calderón, quien ha realizado tres versiones del montaje performático “La Noche y tú” en bares de Talca, piensa que “el fenómeno teatral en Talca está en una cúspide, hay muchas y muchos nuevos creadores e intérpretes que están con ganas de hacer cosas”. Valora positivamente además que varias personas ligadas al teatro que son de la región, emigran a perfeccionarse a otras ciudades, pero luego vuelven.
“Creo que hay un movimiento importante de trabajo colaborativo que está generando nuevas audiencias”, plantea.


Y si por norma con los trabajos que cuentan con algún tipo de subsidio estatal no se cobra entrada; cuando se trata de obras autogestionadas para poder obtener algún tipo de remuneración para el equipo es necesario cobrar.
“Nosotros lentamente hemos tratado de condicionar al público para que ellos paguen una entrada. Partimos de cobrar ‘luca’ (mil pesos) a ahora cobrar 3 mil pesos. Que la gente igual nos alega, pero nosotros estamos tratando de explicar que estamos haciendo un trabajo profesional, con muchas horas de ensayo, donde gastamos plata de nuestros bolsillos”, indicó Rodrigo Calderón.
En tanto la directora de Extensión Cultural y Artística de la Universidad de Talca, Marcela Albornoz, destaca desde lo institucional el factor positivo que es el abrir espacios para que el teatro local se pueda representar.
En efecto, esta casa de estudios no sólo ha acogido montajes en la sala Abate Molina del Centro de Extensión, sino que también ha traído importantes obras nacionales al Aula Magna del Espacio Bicentenario, en el campus Talca, con la idea también de generar nuevos centros de difusión de la cultura, que no necesariamente estén asociados al centro geográfico de la ciudad, como ha sido tradicional.


“Mistral, Gabriela (1945)” con Solange Lackington y “Arpeggione” de Luis Alberto Heiremans han sido las obras de este año que han tenido también una buena convocatoria.
Sobre la escena actual, Marcela Albornoz opina que “me parece que ha habido un trabajo muy serio, muy profesional”, destacando los tópicos que abordan “que generan una mayor cercanía con el ser humano, la capacidad también de poder ponerse en el lugar del otro, de poder habitar en la escena teatral lo cotidiano, lo que se está viviendo, las situaciones respecto de lo que es la mediación digital al complejizar las relaciones”.

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