Reportaje especial

Los Grimalt: una saga familiar detrás de la primera medalla del voley chileno

31 Julio   716   Deportes   Agencia EFE
Los Grimalt: una saga familiar detrás de la primera medalla del voley chileno

El oro conseguido el pasado martes por los primos Esteban y Marco Grimalt, primera medalla del voley playa chileno en los Juegos Panamericanos, lleva detrás el peso de toda una saga familiar que también estuvo presente en la decisiva final que la pareja jugó en Lima 2019.

Grabados en una pequeña medalla de plata, los abuelos de Esteban Grimalt acompañaron a su nieto y al primo de este para bañarse en un histórico oro panamericano de Chile.

"Ellos fallecieron hace un par de añitos, pero siempre están en el corazón y acompañando. Fueron los abuelos con los que viví la mayor parte de mi vida en Linares (Maule)", contó Esteban mientras mostraba la medalla de sus abuelos al tiempo que llevaba colgada la presea dorada de los Panamericanos.

"Están siempre acompañando dentro de la cancha. Ellos siempre estaban orgullosos de los pasos que dábamos en el voley yo, mi hermano y mis primos. Éramos una familia muy \'achoclonada\' (cercana)", añadió el voleibolista, que además de jugar con su primo tiene como entrenador a su tío.

El jugador relató que en la víspera a la final su familia le envió -además- al grupo que comparten en una aplicación de mensajería instantánea, unas "fotitos bien lindas" de sus abuelos, lo que fue "una motivación extra antes de jugar la final".

Así ocurrió en la final, donde superaron por 2-1 (21-19, 22-24 y 15-10) a los mexicanos Lombardo Ontiveros y Juan Virgen, los vigentes campeones panamericanos, que se habían alzado con el oro en los Juegos de Toronto 2015.

"Esta medalla era un sueño para todos nosotros. La queríamos con todo el corazón. Estamos muy orgullosos de haberlas conseguido", confesó Grimalt a pesar de que la presea no da clasificación directa para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Por ello deben seguir compitiendo en el circuito mundial de voley playa, lo que les hizo viajar a Lima directamente desde Portugal y ahora tomar un avión dos horas y media después de colgarse la medalla de oro para llegar el miércoles por la noche a Austria, donde competirán al día siguiente.

"Es un poco arduo pero vamos a darlo todo para seguir representando a Chile de la mejor manera y seguir obteniendo estos resultados importantes", anticipó Grimalt.

"Es el único camino para obtener esa clasificación para Tokio. Estamos en un buen momento y en un buen lugar en el ránking olímpico pero tenemos que seguir jugando todos los torneos para seguir obteniendo buenos resultados y mantenernos dentro de esos quince mejores equipos del mundo", añadió.

De momento, el oro panamericano es una recompensa a la decisión que tomaron los primos Grimalt de dedicarse al voley playa en lugar del voleibol de pista.

"Nos fuimos por la playa porque sentíamos que teníamos más opciones de crecer y de desarrollarnos, y parece que fue una buena elección", valoró Esteban Grimalt.

"Han sido años de sacrificio donde estamos la mayor parte del año fuera del país, siete meses participando en el circuito mundial, lejos de la familia, los amigos y los seres queridos, y hay momentos de harta presión y momentos de frustración cuando no resultan las cosas", agregó.

El voleibolista reconoció que en esos instantes críticos incluso se pasa por la cabeza abandonar el deporte, pero es "por la frustración del momento, que hay que superar pasando la página rápidamente".

"Fue un camino súper largo, un camino donde le pusimos mucha dedicación, sacrificio y esfuerzo personal y familiar. Han sido ocho años con distintos entrenadores y ayudantes, y todo ha sumado por lograr esto", apuntó Grimalt.

"Es un ciclo que se cierra con esta medalla panamericana, pero que nos pilla dentro otro ciclo también importante que lo queremos ir a buscar, que es el olímpico", concluyó. (EFE)

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