Conflictos internos en cardiocirugía

No nos gustaría enterarnos que hubo pacientes que perdieron la vida esperando una cirugía que nunca llegó producto de estos problemas internos. Sería más que lamentable, sería indignante e inaceptable.

13 Agosto a las 21:27   92   Editorial   Gustavo Alvarado

Una trama interna que, por el momento, tiene como principales damnificados a los pacientes que requieren ser atendidos en el área de cardiocirugía del Hospital Regional de Talca. Es que las pugnas internas llevaron a que, por segunda vez, se suspendan los procedimientos quirúrgicos, manteniendo así la lista de espera permanente.
Esto, pese a que tan solo la semana pasada se anunció que el programa de cardiocirugías del Hospital Regional de Talca había retomado sus funciones, dando cuenta de esa manera que el equipo médico estaba completo con dos cirujanos cardíacos, dos anestesiólogos cardiovasculares, un enfermero perfusionista, personal de enfermería y arsenalería. A ello se sumaba un cardiocirujano que concurría al centro asistencial un día a la semana, desde Santiago, por lo cual, se programaban los pacientes más complejos.
Pero el conflicto se originó en el mes de abril pasado, luego que quedara en evidencia un complejo conflicto interno entre el exjefe del programa, doctor Ramón Celedón, y dos enfermeras perfusionistas, las cuales denunciaron por acoso laboral al médico. La respuesta del denunciado fue una querella en contra de las profesionales, supuestamente por poner en riesgo la vida de los pacientes que requerían cirugía, ya que el programa debió interrumpirse.
Así las cosas, durante los últimos meses se ha desatado una intensa disputa interna, con acusaciones cruzadas de negligencia, falta de liderazgo, problemas de gestión y pugnas de poder que no solo afectan al propio recinto asistencial de la capital maulina, el más grande de la región, sino que provocan un daño tremendo en la propia población maulina que requiere de la atención y resolución de sus problemas de salud y que no tienen posibilidad alguna de recurrir a otro lugar. Quienes acuden al sistema público de salud es la gran mayoría de los habitantes de la región y estos conflictos internos solo repercute en quienes ven como su salud se deteriora a la espera de que administrativamente el recinto resuelva sus problemas para que vuelva a la atención de pacientes.
No nos gustaría enterarnos que hubo pacientes que perdieron la vida esperando una cirugía que nunca llegó producto de estos problemas internos. Sería más que lamentable, sería indignante e inaceptable.