Consumo de marihuana en escolares

Palabras que nos obligan, como sociedad, a reflexionar y trabajar colectivamente para fomentar actividades deportivas, culturales y sociales en los jóvenes, con la finalidad de prevenir que caigan en el flagelo que significa la derogación

07 Septiembre a las 22:19   99   Editorial   Gustavo Alvarado

Durante la semana la policía detuvo a un joven de apenas 17 años de edad acusado de vender marihuana a estudiantes de la comuna de Linares, específicamente en los alrededores de la Alameda “Valentín Letelier”.


Una diligencia de la Sección de Investigación Policial (SIP) de la Primera Comisaría de Carabineros de Linares que pone nuevamente en el tapete el fácil acceso de los adolescentes a este tipo de alucinógenos. Independiente de todos los beneficios medicinales de la cannabis sativa está certificado que el consumo en menores es la puerta de inicio para explorar drogas más duras como la paste base o pastillas sintéticas.


En este sentido la directora del liceo “Valentín Letelier”, Isabel Rodríguez junto con lamentar lo sucedido, hizo ver que la promoción con respecto a la inocuidad y la naturalización de la marihuana ha conllevado un aumento en su consumo, principalmente. “El consumo de marihuana es una problemática que no respeta estrato social y nos afecta a todos, con un mayor énfasis en los jóvenes dada su vulnerabilidad. Lamentablemente cada vez es mayor ver a niños que exploran y consumen marihuana u otras drogas. Por eso hago un llamado a las familias, a los padres y apoderados para que estén atentos a las conductas de sus hijos. Este es un tremendo problema social donde todos tenemos que aportar”, enfatizó.


Sostuvo que desde el año 2015 el liceo “Valentín Letelier” tiene en curso un programa de prevención y detección del tema droga, apoyando a los alumnos y derivándolos, si el problema es mayor, a las instancias de salud. Además, acotó, hay una permanente coordinación con los estamentos policiales.


Palabras que nos obligan, como sociedad, a reflexionar y trabajar colectivamente para fomentar actividades deportivas, culturales y sociales en los jóvenes, con la finalidad de prevenir que caigan en el flagelo que significa la derogación. Un adicto no sólo se daña a sí mismo, sino que también afecta al entorno familiar. Todo esto agravado con la falta de políticas de rehabilitación serias y efectivas en zonas como el Maule sur.


Lamentablemente en Linares y Cauquenes no ha centros que permitan trabajar con drogadictos y el único que existe funciona en la capital regional. Además, sus costos hacen prácticamente imposible que una familia de clase media o baja pueda financiar la rehabilitación de un niño o joven dependiente de las drogas.