La “rebeldía” del alcalde de Linares

Pese a las eternas promesas, ningún Gobierno durante los últimos 30 años ha logrado que la comuna mejore en creación de industrias y fuentes de trabajo permanente, dependiendo exclusivamente de la estacionalidad agrícola.

08 Agosto a las 21:58   112   Editorial   Gustavo Alvarado

La decisión del alcalde de Linares, Mario Meza Vásquez -militante de RN y autoridad de gobierno-de restarse a una reunión con el Presidente de la República, Sebastián Piñera, en su último viaje a la Región del Maule ha sido un tema que ha generado debate en el ambiente político.
Algunos personeros se han mostrado a favor de la actitud del abogado y otros en contra. Se ha calificado su accionar como una falta de respeto, una “niñería” o haber desaprovechado una instancia real y concreta para plantearle al jefe de Estado los problemas que afectan a Linares o el Maule sur.
Independiente de lo anterior, la “rebeldía” de Mario Meza no es más que la desazón de miles de linarenses -que dieron un amplio respaldo a Piñera en la última elección presidencial- a la eterna postergación que ha sufrido la zona.
Son decenas los proyectos que esperan por financiamiento del sector público y otros, como el mega hospital, que han sido tramitados latosamente. Los anuncios sobre la puesta en marcha del centro de salud no tienen credibilidad y en la zona el ambiente es de absoluta desazón. Algo parecido sucede con inversiones como el eje Carmen-Maipú-Januario Espinoza; la recuperación del Templo “Corazón de María”; el paso a desnivel Matadero; la ampliación de la avenida Presidente Ibáñez; el Estadio Atlético; el nuevo Cesfam “Oscar Bonilla”; el mejoramiento de la avenida de ingreso al Cementerio Parroquial “San José”, entre otras. Los linarenses siguen viendo como el progreso se concentra en el Maule norte y se acentúa la postergación de las provincias de Linares y Cauquenes.
Por lo mismo, la postura del “díscolo” Mario Meza ha tenido un amplio respaldo en la ciudadanía. La autoridad -lo que no es común- ha criticado a los suyos por su desidia y falta de empatía con los problemas del Maule sur.
Linares tiene los niveles de empleo más altos del Maule y es la capital del ingreso mínimo. Pese a las eternas promesas, ningún Gobierno durante los últimos 30 años ha logrado que la comuna mejore en creación de industrias y fuentes de trabajo permanente, dependiendo exclusivamente de la estacionalidad agrícola. Indicadores agudizados por el cierre de Iansa el año recién pasado y que hoy está generando un menor circulante y paupérrimas ventas en el comercio local.
Por eso que, a favor o en contra del “rebelde” Mario Meza, lo que queda es actuar, apelar a que de una vez por todas se priorice a Linares y Cauquenes en la agenda central y regional, que las inversiones se ejecuten dentro de los plazos establecidos y que los anuncios se cumplan. Los más felices serán los ciudadanos que esperan que los compromisos se cumplan de una vez.