Jorge Drexler:

“Soy más cercano a la posición de Miguel Bosé”

El cantautor uruguayo -que llega este viernes al Teatro Regional del Maule (TRM) en Talca- se define frente a la situación de Venezuela, que ha dividido también al mundo de la música. De eso y más conversó ayer con medios locales en Chillán, donde estuvo presente Diario El Centro

03 Abril   1060   Espectáculos   Daniela Bueno
“Soy más cercano a la posición de Miguel Bosé”

Jorge Drexler visitó ayer el tradicional Mercado de Chillán, donde compró una ruana y, luego, se probó unas botas de huaso, pero no se las compró porque las encontró muy altas. Luego, dio una conferencia de prensa en un hotel. Habló de su gira “Silente”, de la migración, de Violeta Parra y de Víctor Jara; también bromeó. Para la noche se esperaba su primer concierto en Chile, en el renovado Teatro Municipal de Chillán.

 

Ese es más o menos el resumen de sus actividades públicas el día de ayer, en esta sureña ciudad, En Talca lo esperan todas las personas que ya agotaron las entradas para su show de este viernes en el Teatro Regional del Maule (TRM) y que seguro les encantaría que repitiera lo del breve paseo por la ciudad. Aunque desde la destrucción del Mercado Central de Talca es más complejo pensar en un espacio típico para los extranjeros ilustres.

 

Una lástima, porque una de las cosas que el cantautor uruguayo resaltó es que le encanta conocer lugares nuevos. “Soy una persona muy curiosa. Cuando llego a algún lugar siempre digo lo mismo ‘yo vengo más a escuchar, a aprender, que otra cosa’. Me gusta el ser humano en general. Conocer cosas, comidas, culturas’”, sostuvo.

 

DE VIOLETA Y VÍCTOR AL TRAP

De la capital de la Región del Ñuble se mostró muy interesado de saber que de esas tierras era Violeta Parra (San Carlos) y Víctor Jara (San Ignacio). “Me has nombrado a dos de los artistas más importantes de la lengua española y de la historia de nuestras naciones. Por lo tanto, es un orgullo y un desafío enorme tocar en un lugar así”, le contestó al periodista que le mencionó esta circunstancia.

 

De la primera dijo que era su artista favorita. “Es una artista completa. Por la utilización del verso, la utilización de la canción, la personalidad tan definida, la incorporación de modos nuevos mezclados con modos antiguos. Y ese carácter rebelde y punk de Violeta Parra. Inigualable”, dijo.

 

De Violeta, de Víctor, y de muchos emblemáticos cantores de Latinoamérica, bebe cual fuentes la música de Jorge Drexler. Por contar con el favor del público con conciertos siempre llenos, y por haber ganado tres premios en la última edición de los Grammys (incluyendo mejor canción del año por Telefonía y mejor álbum por “Salvavidas de hielo”), se le celebra el navegar con éxito a contracorriente de las tendencias actuales de música urbana: trap y reggaetón.

 

Pero él se muestra tolerante a todas las expresiones musicales. “Sinceramente nadie que haga música creyendo hacerla con sinceridad, o inclusive haciéndola para ganar dinero –que me parece una pena, un desperdicio, porque la música es mucho más que para vivir de ella- es mi enemigo”, aseguró, repitiendo lo que ha dicho en otras entrevistas de que, en cambio, sus enemigos son “los fabricantes de armas, los xenófobos y los asesinos”.

 

UN CONCIERTO DE SUTILEZAS

La lejanía de la música más comercial se acentúa ahora que lo suyo lo está presentando en un modo poco convencional, con un mínimo de recursos, sólo su voz y su guitarra, acompañado de una puesta en escena con un juego de siluetas sobre paneles.

 

La gira “Silente” la comenzó en Barcelona, España, en febrero pasado, y ayer explicó el concepto que quiso desarrollar en ella: “Es un show de muchos detalles, de muchas sutilezas, de las canciones muy descarnadas, muy como vinieron al mundo, y con un nivel de concentración que a veces puede ser un poco exigente a la audiencia pero que a mí me gusta mucho porque expone mucho los sentimientos, tanto los míos como los de la audiencia”, afirmó.

 

Y es también un desafío –asegura- por el formato, ya que habitualmente se presentaba en teatros de formato intermedio, como el Caupolicán de Santiago; mientras que ahora son ocho conciertos en teatros chicos del país. Ideal –dice- para llegar hasta el público con todo lo que quiere comunicar en esos detalles.

 

“MÁS CERCA DE MIGUEL BOSÉ”

Aunque es conocido por tener posturas bien definidas en varios temas sociales, asegura que no se siente “en la obligación” de estar sacándolos a colación en cada concierto. Depende del momento y el lugar, dice.

 

Así consultado ayer por el tema de la migración, explicó una vez más su tema familiar: ser descendiente de judíos y que parte de su familia se fue a Venezuela en los 70’. Desde esas vivencias personales, más otras razones que para él son obvias, aboga por la dignidad.

 

“Si la gente se hace un examen genético, ahí se acaba toda la tontería del tema xenófobo. Nos vamos a dar cuenta de que hasta incluso tenemos genes de los neardentales, en un porcentaje del 4 al 5%”, declaró.

 

Y en el tema de fondo, más espinudo con la crisis de Venezuela, la declaración es más matizada, aludiendo a que no se puede simplificar una situación así. “Lo único que deseo es que vuelvan a la senda de la democracia abierta, participativa, con todos los sectores de la sociedad representados en el gobierno, y con un camino de vuelta hacia la paz social”, dice.

 

“¿Miguel Bosé o Roger Waters?”, le exigen definirse los periodistas presentes. “Esto no empezó este año ni el año pasado, ni hace cinco. Esto viene desde hace mucho tiempo. Entonces creo que hay que plantearse que hay algo que no está bien. Soy más cercano a la posición de Miguel Bosé”, sentencia finalmente.

 

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