5 años de la Ley de Insolvencia

07 Octubre a las 09:00   506   Opinión   Hugo Sanchez Ramírez
Columnista Diario El Centro
Hugo Sanchez Ramírez

Superintendente de Insolvencia y Reemprendimiento

Los cumpleaños y aniversarios habitualmente son un buen momento para realizar un balance de logros alcanzados y desafíos que quedan por delante. Y con ocasión de los cinco años que está cumpliendo la Ley N° 20.720 de Reorganización y Liquidación de Activos y Bienes de Empresas y Personas, cuyo espíritu fue crear un sistema concursal mucho más eficiente y efectivo, entregándole a su vez más y mejores atribuciones a la función que cumple la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, Superir, no podía quedar fuera de ese análisis.
A la luz de las cifras, la normativa ha demostrado entregar una respuesta efectiva a sectores de la población que antes no tenían cómo enfrentar un endeudamiento severo, a través de procedimientos de menor duración y costo de lo que existía bajo la Ley de Quiebras. Si antes no más de 140 empresas y 2 personas por año, en promedio, se acogían a dicha normativa, hoy tenemos en total casi 21 mil procedimientos.
Dentro de los cuatro procedimientos para personas y empresas que creo la Ley, se reservó sabiamente la administración del procedimiento de renegociación de la persona deudora a la Superir, procedimiento ventajoso por ser gratuito, administrativo, que se efectúa íntegramente en esta institución, y mediante el cual el usuario lograr ponerse al día con sus obligaciones, con condiciones más beneficiosas de pago, sin perder sus bienes y en menos de 3 meses. En estos 5 años, 5.314 personas han podido ordenar sus deudas morosas y salir del sobreendeudamiento gracias a este procedimiento.
Si miramos qué ha sucedido con las empresas, 4.850 han logrado hacer frente a problemas financieros, reorganizando sus deudas o bien dando un cierre formal para poder volver a reemprender, y esto en un año promedio, plazo significativamente menor a los que encontrábamos en el antiguo sistema de Quiebra, donde los procedimientos tardaban en promedio 5 años en cerrar.
Los resultados nos motivan hoy para avanzar hacia un fortalecimiento de la Ley y mejorar nuestra función para los próximos años, con la finalidad de que esta asistencia del Estado sea más accesible, oportuna y efectiva. Y en esto son claves los siguientes pilares: educación financiera, con nuestro proyecto Tenla Clara; alianzas estratégicas con municipios, gobernaciones, universidades, organizaciones gremiales, entre otras entidades que nos ayudan a difundir y capacitar; modernización de nuestros procesos internos, donde resalta una fiscalización basada en riesgo que nos permite ser más eficiente en la labor fiscalizadora; y modificaciones normativas actualmente en tramitación, que buscan que personas que emiten boletas a honorarios puedan renegociar y que las pymes puedan acceder a reorganizar sus deudas a un costo significativamente más bajo.
De esta manera avanzamos hacia el establecimiento de una Ley 20.720 más accesible y hacia una Suprrir que se moderniza y fortalece, siempre con el foco puesto en asistir de manera oportuna a todos aquellos que hoy viven la angustia del sobreendeudamiento.