El legado del cristianismo

08 Septiembre a las 21:25   439   Opinión   Sergio Rodríguez Varela
Columnista Diario El Centro
Sergio Rodríguez Varela

Consejo de Pastores

El legado del cristianismo, en la cultura occidental y del mundo, donde no se puede negar que sus principios han afectado positivamente a toda la sociedad. Quien diga lo contrario significa que no conoce nada o más bien quiere negar los hechos por caprichos. Desde la histórica manifestación de Cristo al mundo, han trascurrido dos milenios y su legado ha impactado en el aspecto social, cultural y religioso, no solo al mundo conocido, como lo es el imperio romano, al cual lo alcanzó y lo conquistó. Y desde allí se expande hacia todas las sociedades del orbe e inclusive hasta nuestra América.


El cristianismo, que tiene como principal figura a Jesucristo, el Hijo de Dios, que impacta no solo con su vida, con su obra y pasión, sino con el hecho más trascendental e histórico, como es su resurrección, la que sobrepasa todo lo imaginable y que se adentra de lleno en la fe religiosa para todo el mundo, influyendo positivamente no solo en la vida del hombre, sino que trae consigo importantes cambios sociales y culturales en todas las naciones del mundo.


¿Cuál fue la razón del por qué el Cristianismo trastornó el Imperio Romano? Los cristianos de los primeros siglos se destacaron por su fe en Cristo y su amor inquebrantable por él. Su fe los llevó a una verdadera praxis de lo que decían creer, es así como la preocupación por su prójimo impactó en sus familiares, vecinos, amigos. Ellos desde el inicio de sus vidas como cristianos, quisieron ser como su maestro, para lo cual se acercaban a los más débiles y necesitados, para brindarles su ayuda. “Era la primera iglesia”. Este ejemplo de fe y de vida, lo aplicaron en todos los ámbitos de la sociedad, donde iban, nada les hacía retroceder ni negar su fe, a pesar de que el Imperio persiguió y ejecutó a ciento de miles de cristianos.


Una de las impactantes lecciones que nos deja el cristianismo es la verdadera liberación femenina. Las mujeres, tanto en la cultura hebrea, griega y romana, nunca disfrutaron de la libertad. Contrario a lo anterior, en el cristianismo fue diferente, es así como tenemos el mensaje protector de Jesús con la mujer adúltera, la que fue arrojada a los pies del maestro. Los religiosos hipócritas invocaban la ley para apedrearla hasta morir, no obstante, a pesar de su vida, ella encuentra refugio en el Señor, quien le dice. “No yo te condeno, vete y no peques más” (Jn. 8: 1-10). Otro extraordinario ejemplo es el caso de Cristo y la mujer Samaritana. A Cristo no le importo la vida inmoral de ella, no obstante, se revela como el Mesías (Juan 4:25-26).


Aparte de lo anterior, para el cristianismo los esclavos eran considerados como seres humanos. Había un especial respeto por la vida y un rechazo a las armas, inclusive, estaban en contra del aborto, y se oponían a dejar morir un feto antes o después de nacer. Por último, el cristianismo se destaca por la dignidad y respeto por el ser humano, siendo ejemplo en el cuidado de los enfermos en las epidemias y catástrofes.


Lo anterior contrasta total y absolutamente con la práctica del paganismo de siglos atrás y que, en algún sentido, se quiere replicar en la sociedad posmoderna. Me creo que tenemos mucho que aprender y asimilar del verdadero Cristianismo, el que revela la Biblia, el cual tanto Cristo como su enseñanza, han sido una bendición para todo el mundo. Amén.