Presente y futuro del regimiento Talca

09 Agosto a las 21:05   396   Opinión   Robert Morrison Munro
Columnista Diario El Centro
Robert Morrison Munro

Abogado, profesor Facultad de Derecho, Universidad Autónoma de Chile.

A raíz de que recientemente se conoció la iniciativa de autoridades públicas de redestinar parte de los terrenos ocupados por el regimiento Talca, en el sector norte de la ciudad, para servir como vías de comunicación o calle, lo que trae como efecto la división del suelo de esa unidad estimo oportuno hacer algunas reflexiones respecto del tema.
Desde su reinstalación en la ciudad hace ya varias décadas, esta unidad ha cumplido una sobresaliente actuación en tiempo de paz y de conflicto. Primeros presentes en los rescates, incendios, inundaciones y terremotos; alistados en los momentos inciertos de fines de la década de los años 70. Colaborando con los colegios e instituciones, en cada actividad, promoviendo los valores patrios.


Recibiendo cada año a cientos de jóvenes -hombres y mujeres que, mayoritariamente de manera voluntaria, prestan su servicio militar. Y muchos buscan allí su futuro en la institución o instruyéndose en oficios que los preparan para la vida. Son miles los que, en estos años, han pasado por el regimiento y recuerdan esa formación.


Se ha conocido que para los efectos de extender y, en otro caso, conectar una calle, se ha resuelto por la autoridad pública expropiar terrenos que ocupa el regimiento en Talca, lo que generó la inquietud de los vecinos, como se reflejó en los medios de comunicación. En verdad, como el Ejercito nos es dueño de esos terrenos, los que son del Ministerio de Bienes Nacionales, la expropiación -más bien re- destinación efectuada por el Fisco- de las porciones para esas calles, no implican la llegada de recursos como indemnización propiamente tal. Lo claro es que, como se ha explicado por el Ejército, la división del terreno de la unidad en tres porciones, separadas por calles, hace inviable su funcionamiento como tal.
Por ello se visualizan tres opciones:
-Que no se materialice la re- destinación de parte del terreno y se busque por Serviu y Municipio otras opciones para la conectividad del sector. Hay que recordar que luego del terremoto del 27/F, el regimiento entregó un lote de sus terrenos, al poniente de la Circunvalación, donde se depositaron escombros y, alguna vez, será parte del proyecto de parque rio Claro.


-Que se realice esta re -destinación y el Fisco financie la ubicación del regimiento en otro sector de la comuna o región. Considerando que podrá vender el 90% de los terrenos ya que las calles proyectadas ocuparán sólo una parte menor de la superficie, todo esto genera recursos para financiar la nueva obra.
-Que la autoridad pública realice la destinación y no decida la instalación del regimiento en otro lugar de la zona. En ese caso, pueden darse dos opciones: que el regimiento se traslade a otra zona del país, incluso puede cambiar de nombre; o bien que se termine como unidad militar, igual como pasó con las que existían en Curicó y Cauquenes.
Es importante que esto se debata, encabezado por las autoridades de defensa, regionales y comunales. El regimiento no puede hacerlo, su formación lo impide. Por ello, hago un llamado a esas autoridades políticas a ver el futuro de esta zona sin el regimiento, en los casos de emergencias de cualquier tipo o bien en las situaciones de conflicto. Ello permitirá la mejor decisión.