Infarto en mujeres: por qué sus síntomas pueden ser más difíciles de reconocer

Durante el Mes del Corazón, académico de la UTalca explicó por qué los infartos pueden presentar síntomas menos evidentes en mujeres y llamó a reconocer las señales.

El dolor en el pecho y la molestia que se extiende hacia uno de los brazos suelen asociarse de inmediato con un infarto. Sin embargo, en las mujeres, un evento cardiovascular puede presentar señales más diversas, lo que dificulta su identificación y puede retrasar la consulta médica.

En el marco del Mes del Corazón, el académico de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Talca, Marcelo Alarcón Lozano, explicó que existen diferencias en la forma en que hombres y mujeres pueden experimentar un infarto.

“Cuando ocurren eventos cardiovasculares, como por ejemplo el infarto, en los hombres el efecto es mucho más fuerte y evidente, con dolor en el pecho y eventualmente también en el brazo. En las mujeres, en cambio, los síntomas pueden ser más variados”, señaló.

Para explicar esta diferencia, el especialista recurrió a una comparación entre el sistema circulatorio y una red de agua. Según planteó, en los hombres puede producirse una obstrucción más completa del flujo sanguíneo, mientras que en las mujeres la reducción del flujo puede presentarse de una manera diferente.

“Si nosotros pensamos en el corazón como una casa y las venas como una cañería que lleva el agua, en general en los hombres, cuando ocurren eventos cardiovasculares como el infarto, se corta el agua por completo”, explicó.

Síntomas que pueden confundirse

Entre las manifestaciones que pueden aparecer en mujeres se encuentran dolor o presión en el pecho, molestias en la garganta, hombros, espalda y brazos, además de malestares estomacales, mareos, cansancio inusual, dolor de cabeza y sudoración.

La diversidad de estos síntomas puede generar confusión, especialmente cuando las molestias parecen asociarse a problemas digestivos, agotamiento u otras condiciones habituales. Por ello, el académico puso especial énfasis en observar su duración y evolución.

“Generalmente estos síntomas no son pasajeros. Si se mantienen en el tiempo, eso es un indicativo para acudir al médico”, advirtió Alarcón.

El especialista también llamó a no normalizar este tipo de señales. Explicó que algunas mujeres pueden continuar con sus actividades cotidianas pese a presentar molestias, lo que puede retrasar la búsqueda de atención profesional.

“Las mujeres están acostumbradas a que, frente a cualquier malestar o situación, siguen activas. Entonces, tienden a normalizar un dolor de estómago o un malestar en la espalda y siguen haciendo su vida normal”, sostuvo.

Prevención y atención oportuna

Junto con reconocer las señales de alerta, el académico destacó la importancia de adoptar hábitos saludables para reducir los factores de riesgo cardiovascular.

Entre las principales recomendaciones mencionó la actividad física regular y una alimentación saludable, con especial atención al consumo de grasas y alimentos ultraprocesados.

El llamado también se extiende a familiares y personas cercanas. Frente a síntomas persistentes o inusuales, resulta relevante prestar atención y favorecer una consulta médica oportuna, especialmente cuando las manifestaciones no coinciden con la imagen tradicional que se tiene de un infarto.

Te podría interesar

Noticias Relacionadas