Adultos mayores

05 Julio 2018   1342   Opinión   Ervin Castillo Arancibia
Columnista Diario El Centro
Ervin Castillo Arancibia

Fundación Talca

En publicaciones anteriores, ya he intentado referirme a los ejes, programas e ideas que estimo debiesen estar en el corazón de las preocupaciones de la política pública. Uno de estos temas, sin lugar a dudas, dice relación con el segmento de nuestros adultos mayores, esa tercera edad tantas veces recordada en pomposos discursos y alusiones públicas, pero en la práctica, muchas veces dejada de lado. 

Ayer Miércoles, el gobierno en un afán unitario, incorporando a diversas sensibilidades del mundo académico y social, presentó en sociedad al nuevo “Consejo Ciudadano de Personas Mayores”, entidad que presidida por la Primera Dama, y coordinada a través del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), busca escuchar a la ciudadanía y a los distintos actores para concluir en medidas que vengan en mejorar las condiciones de vida de las personas mayores.
Lo anterior, justificado en lo que la estadística nos viene planteando desde hace ya varios años, en relación con la fuerte tendencia hacia el envejecimiento de la población chilena. Y es que si hacia el año 1950, la esperanza de vida de los chilenos era de 54,8 años, hacia el año 2020 las proyecciones hablan de un promedio de 80, 2 años.
El avance de las ciencias y la medicina, juegan un papel importante en ello, también respecto de los índices a propósito de la encuesta Casen del año 2015, la que cifra la población de adultos mayores en Chile en más de 3.000.000 de personas, los que a su vez, constituirán hacia el año 2025 el 20% de la población. Uno de cada 5 chilenos será adulto mayor en tan solo algunos años, lo que viene a ratificar que el desafío es tan actual como futuro.
¿Problemas que experimenta nuestra tercera edad? Desde luego sus bajas pensiones. Toda una vida de trabajo y sacrificio, para después encontrarse con pensiones que no dan el ancho, y que ni siquiera alcanzan para hablar de condiciones mínimas. Ahora bien, de manera muy especial, las medidas que buscará este Consejo en particular, sin perjuicio de los múltiples desafíos del mundo de la política para hacer frente al problema previsional de los chilenos, dicen relación con la discriminación que sufren por edad las personas adultos mayores para acceder a servicios básicos, servicios financieros.
Avanzan con fuerza los delitos en contra de víctimas de la tercera edad en materia financiera, como por ejemplo fraudes o expropiaciones. Se debe caminar hacia un trato preferente y justo en el acceso a dichos servicios, con la promoción de ejecutivos de cuentas especializados para este segmento de la población, afín de acercarles las opciones en dichos rubros, y que estos trámites dejen de ser un verdadero dolor de cabeza.
La modernización debiese ser, como ya se ha dispuesto, uno de los pilares del Ejecutivo, pero también de la política en sí, de manera de incorporar al desarrollo a todos, sin exclusiones, integrando las comunidades, con sus diferentes perspectivas, problemáticas y sueños. Esta modernización no puede implicar dejar afuera a ciertos grupos, porque precisamente, la modernización supone dar pasos hacia los nuevos tiempos, con respeto irrestricto de aquellos que con su granito de arena han hecho grande nuestro país, y que hoy merecen descansar y vivir tranquilamente, con la seguridad de que las oportunidades y el acceso están a la vuelta de la esquina.