Se informó una reducción progresiva en la tasa de distribución de aguas, debido a la escasa nieve y altas temperaturas que afectan al Embalse Bullileo.
La Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus afluentes comunicó a sus usuarios la definición de la tasa de distribución de aguas para la actual temporada de riego, considerando la disponibilidad real del recurso hídrico en la cuenca.
Según detalló la organización, desde el 8 de enero rige una tasa de 0,8 litros por segundo por acción, la que se mantendrá vigente hasta fines de enero. Posteriormente, durante febrero, la distribución disminuirá a 0,7 litros por segundo por acción, condición que se extenderá hasta el cierre del desembalse.
El presidente del Directorio, Máximo Correa, explicó que la decisión responde a un escenario especialmente adverso. “Es una de las temporadas más bravas que hemos tenido”, afirmó, al referirse a la situación que enfrenta el sistema de riego.
Correa señaló que el principal factor corresponde a la escasa cobertura nival registrada este año. “Cayó nieve al inicio de la temporada y se consolidó, pero las precipitaciones posteriores no se pudieron considerar porque el calor fue intenso y se perdió rápidamente. Hoy no tenemos nieve”, sostuvo.
La Junta indicó que estas medidas buscan administrar de manera responsable el recurso hídrico, en un contexto marcado por altas temperaturas y un complejo escenario en el Embalse Bullileo, uno de los principales sistemas de regulación de la cuenca.





