El Ministerio de Hacienda anunció un paquete de reactivación que incluye eliminar temporalmente el IVA a viviendas nuevas, repatriación de capitales y más recursos para la reconstrucción tras los incendios.
El Gobierno del Presidente José Antonio Kast presentó un plan económico de reactivación que incorpora una batería de incentivos tributarios para impulsar la inversión, apoyar a la clase media y acelerar la recuperación tras los incendios que afectaron al centro-sur del país.
Entre las medidas más relevantes destaca la eliminación transitoria del IVA a la venta de viviendas nuevas por un período de 12 meses, iniciativa que busca reducir el stock acumulado en el mercado inmobiliario y estimular la compra de propiedades.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, explicó que la medida apunta a dinamizar la actividad en el sector construcción, una de las industrias más golpeadas en los últimos años.
“La idea es poder reducir el stock de viviendas para que el sector pueda volver a invertir y recuperar los 200 mil empleos perdidos en la construcción”, afirmó el secretario de Estado.
Actualmente, el mercado inmobiliario registra cerca de 105 mil viviendas nuevas sin vender, según cifras de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). El presidente del gremio, Alfredo Echavarría, valoró el anuncio y recordó que la incorporación del IVA a la vivienda en 2014 elevó significativamente los precios finales.
“Creemos que se trata de una buena noticia para el sector y para los compradores”, señaló.
El plan también contempla una nueva ventana para la repatriación de capitales, mecanismo que permitirá a contribuyentes regularizar bienes o recursos mantenidos en el extranjero que no hayan sido declarados ante el sistema tributario chileno. Expertos sostienen que este tipo de programas suele extenderse entre seis y doce meses, con tasas que podrían oscilar entre 5% y 14%.
De forma paralela, el Ejecutivo anunció un aumento de $400 mil millones al Fondo de Emergencia Transitorio por Incendios, recursos destinados a enfrentar las consecuencias de la catástrofe registrada en regiones como Ñuble y Biobío.
El paquete económico incluye además la reducción del impuesto a las empresas desde 27% a 23%, la eliminación de contribuciones para adultos mayores de 65 años en su primera vivienda y medidas para agilizar permisos y disminuir la burocracia en proyectos de inversión.
Sin embargo, algunas voces advierten sobre el impacto fiscal de las iniciativas. El exdirector de Presupuestos Matías Acevedo estimó que el conjunto de medidas podría significar un costo cercano a los US$ 2.500 millones para el Estado, considerando menores ingresos tributarios y nuevos gastos asociados.
Pese a las advertencias, el Gobierno sostiene que el plan busca activar la economía, generar empleo y facilitar el acceso a la vivienda, especialmente en un contexto marcado por un déficit habitacional cercano a las 500 mil unidades en el país.





