El ministro de Hacienda confirmó que la Tesorería iniciará acciones de cobro contra deudores del CAE con ingresos superiores a $1,5 millones, apuntando al 20% con mayor capacidad de pago.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó que el Gobierno instruyó a la Tesorería General de la República iniciar acciones de cobro contra personas morosas del Crédito con Aval del Estado (CAE) que registren ingresos superiores a $1,5 millones brutos mensuales. La medida apunta directamente al 20% de los deudores con mayor capacidad económica.
La autoridad detalló que la instrucción busca activar mecanismos que no se han aplicado en años. “El tesorero tiene instrucciones desde ayer de iniciar acciones de cobro a las personas más ricas que no están pagando”, afirmó tras participar en un seminario económico.
En ese contexto, Quiroz enfatizó que el objetivo es corregir distorsiones en el sistema. “El derecho social es el CAE (…) nunca ha sido un derecho social además no pagarlo”, sostuvo, subrayando que desde 2017 el Estado no ejecuta acciones de cobro sistemáticas.
Las cifras expuestas por el ministro evidencian el crecimiento del problema. La cartera impaga pasó de $500 mil millones en 2018 a $4 billones en la actualidad, lo que implica que la morosidad se multiplicó por ocho en pocos años.
Además, el cruce de datos permitió identificar casos de alto ingreso. “Hay 1.800 personas morosas que tienen sueldos sobre $5 millones mensuales”, indicó Quiroz, agregando que ese grupo concentra una deuda cercana a US$20 millones con el fisco.
El plan contempla el uso de herramientas legales como el juicio ejecutivo, que puede derivar en embargos. “Lo vamos a ir a cobrar y vamos a actuar muy ágilmente”, advirtió la autoridad, marcando un cambio en la estrategia de recuperación de deuda.
En paralelo, el ministro aseguró que la medida no afectará a personas en situación vulnerable. “La gente que no le ha ido bien puede estar tranquila (…) no estoy interesado en la caza de brujas”, afirmó, precisando que quienes enfrenten problemas laborales recibirán un trato diferenciado.
Respecto a la gratuidad en la educación superior, Quiroz garantizó que ningún beneficiario actual perderá el beneficio, aunque adelantó ajustes futuros para nuevos estudiantes, especialmente mayores de 30 años.





