La encuesta Plaza Pública de Cadem evidenció una caída en la aprobación del presidente José Antonio Kast, mientras crece el rechazo ciudadano al uso de La Moneda para actividades privadas.
La última medición de Plaza Pública de Cadem mostró un retroceso en la evaluación del presidente José Antonio Kast, cuya aprobación descendió dos puntos porcentuales, situándose en 40%. En paralelo, la desaprobación se mantuvo en 53%, consolidando una tendencia a la baja desde fines de marzo.
Uno de los factores que marcó la agenda fue el almuerzo realizado en el Palacio de La Moneda, actividad que alcanzó un alto nivel de conocimiento público, con un 94% de los encuestados que declara estar informado. En este contexto, un 62% calificó negativamente la instancia, mientras solo un 31% la consideró adecuada.
El principal cuestionamiento apunta al uso de un espacio institucional para fines personales. De acuerdo con el estudio, un 41% identificó esta práctica como la mayor preocupación, evidenciando un debate sobre los límites entre lo público y lo privado en la gestión presidencial.
En cuanto a la denominada Ley Miscelánea o Plan de Reconstrucción Nacional, el sondeo reflejó opiniones divididas. Un 49% manifestó estar de acuerdo con la iniciativa, frente a un 46% que expresó su rechazo. Además, un 63% sostuvo que las medidas deberían discutirse por separado, en contraste con un 34% que respalda su tramitación conjunta.
Entre las propuestas mejor evaluadas destacan el subsidio para la creación de empleo formal y la eliminación de contribuciones a la primera vivienda para adultos mayores de 65 años, consideradas prioritarias por los encuestados.
Respecto a los efectos del plan, un 54% cree que fortalecerá el empleo formal y atraerá inversión, mientras un 53% estima que contribuirá a generar más puestos de trabajo y un 52% proyecta un impacto positivo en el crecimiento económico.
Sin embargo, persisten dudas relevantes: un 52% no cree que la iniciativa reduzca la burocracia, un 48% desconfía de que entregue mayor certeza jurídica, y un 49% considera que no ayudará a contener el gasto público.





