Especialista de la Universidad de Talca advirtió que cientos de pacientes con alta médica siguen hospitalizados por abandono y ausencia de redes de cuidado.
La permanencia de pacientes con alta médica en hospitales volvió a instalar una preocupación de fondo en Chile: la falta de redes de apoyo para personas dependientes, especialmente adultos mayores. El fenómeno supera la discusión sobre camas clínicas y expone una crisis social vinculada al cuidado.
Durante una sesión de la Comisión de Salud del Senado, la ministra May Chomali alertó sobre personas que continúan internadas pese a estar clínicamente estabilizadas. La razón principal no responde a problemas médicos, sino a la ausencia de respaldo familiar, comunitario o institucional para continuar su recuperación fuera del recinto asistencial.
La académica de la Universidad de Talca, Carolina Riveros Ferrada, explicó que estos casos corresponden a pacientes de perfil sociosanitario. “Acá, definitivamente, estamos hablando de una cuestión de cuidados”, sostuvo.
Según el informe semestral 2024 de la División de Gestión de la Red Asistencial, existen 886 casos activos en el país. De ese total, 798 personas permanecen en hospitales y otras 88 ocupan camas del extrasistema.
La especialista añadió que el envejecimiento ocupa un lugar central en esta realidad. El reporte señala que el 71% de los casos corresponde a personas de 60 años o más, lo que evidencia una creciente presión sobre los sistemas de apoyo social.
Riveros afirmó que estas cifras representan “la punta del iceberg de un problema mucho más grave”, ya que muchas personas enfrentan soledad, fragilidad y ausencia de redes, condiciones que también deterioran su salud.
Frente a este escenario, la académica llamó a avanzar en la implementación de la Ley 21.805, relacionada con el derecho al cuidado. Además, remarcó que la respuesta no depende solo del Estado, sino también de la articulación entre familias y comunidades.
“El hecho que una persona mayor se encuentre en situación de abandono denota y presenta de forma negativa a la sociedad”, enfatizó. A su juicio, Chile debe fortalecer recursos y apoyos para evitar que la vejez termine asociada al abandono o largas estadías hospitalarias.





