La comuna inauguró su primer bosque Miyawaki en Santa Fe, una técnica japonesa de reforestación que acelera el crecimiento de especies nativas y fortalece la biodiversidad.
Curicó inauguró oficialmente su primer Bosque Miyawaki, un innovador proyecto medioambiental ubicado en el sector del patinódromo de Santa Fe, junto al humedal Las Vertientes. La iniciativa convirtió un antiguo basural en un nuevo pulmón verde destinado a recuperar ecosistemas, fomentar la biodiversidad y enfrentar los efectos del cambio climático.
El proyecto se desarrolló gracias a una alianza entre la Municipalidad de Curicó, el Rotary Club, la Corporación de Deportes y la Fundación Trekking Chile, con el respaldo de vecinos, estudiantes y organizaciones ambientales que participaron durante tres años en labores de limpieza, preparación del suelo y plantación.
¿Qué es un bosque Miyawaki?
La técnica Miyawaki fue creada por el botánico japonés Akira Miyawaki y se caracteriza por la plantación intensiva de especies nativas en terrenos pequeños o degradados. Su principal objetivo consiste en acelerar el crecimiento natural de los bosques y recuperar ecosistemas en tiempos mucho más breves que una reforestación tradicional.
A diferencia de las áreas verdes convencionales, un bosque Miyawaki reúne una alta densidad de árboles, arbustos y vegetación nativa, lo que permite que las especies compitan por luz y nutrientes, generando un crecimiento más rápido y una mayor capacidad de captura de carbono.
Este tipo de bosque puede crecer hasta diez veces más rápido que uno convencional y alcanzar una biodiversidad significativamente superior en pocos años. Además, requiere menos mantención una vez consolidado, favoreciendo la presencia de aves, insectos y pequeños animales.
En el caso de Curicó, el bosque se levantó en un terreno que anteriormente funcionaba como vertedero, transformando un espacio degradado en una zona ecológica y recreativa para la comunidad.
El alcalde George Bordachar destacó la relevancia del proyecto para el desarrollo ambiental de la comuna. “Este pulmón verde será muy importante para el sector y esperamos replicarlo en otros puntos de Curicó”, afirmó.
Por su parte, la directora de Gestión Ambiental, Carolina Marín, sostuvo que el proyecto representa una medida concreta frente a la crisis climática. “Aquí se unieron voluntades públicas y privadas para recuperar un espacio abandonado y convertirlo en un bosque para las futuras generaciones”, indicó.
Desde CONAF, el director regional subrogante Carlos Daziano valoró la iniciativa y señaló que este tipo de proyectos ayudan a mitigar los efectos ambientales que afectan a la región. “Estos pulmones verdes acercan la naturaleza a la ciudadanía y contribuyen a capturar carbono”, explicó.
El nuevo bosque Miyawaki se proyecta ahora como un espacio educativo, ambiental y comunitario, donde vecinos y visitantes podrán conocer una técnica de reforestación que ya se utiliza en distintas ciudades del mundo como herramienta para enfrentar el cambio climático y recuperar áreas urbanas deterioradas.





