Autoridades y especialistas alertan por versiones falsificadas de los populares juguetes sensoriales, que podrían contener químicos peligrosos y causar lesiones.
Los populares Squishy Dumpling, juguetes sensoriales que se han convertido en tendencia entre niños y niñas a través de redes sociales, enfrentan una nueva alerta internacional debido a la aparición de versiones falsificadas que podrían representar un riesgo para la salud.
Estos productos, conocidos por su formato de pequeñas pelotas antiestrés con apariencia de bollitos y comercializados en cajas sorpresa, ganaron popularidad por sus colores, diseños coleccionables y su presencia en plataformas como TikTok.
Sin embargo, organismos de seguridad detectaron que algunas imitaciones no cumplen con los estándares exigidos para juguetes y podrían contener sustancias químicas peligrosas. La Oficina de Seguridad y Normas de Productos (OPSS) del Reino Unido inició acciones para retirar del mercado determinados lotes falsificados.
Las investigaciones identificaron que algunos ejemplares presentaban concentraciones elevadas de benceno, compuesto químico que puede provocar irritación en los ojos, nariz y garganta, además de estar asociado a un mayor riesgo de desarrollar cáncer tras exposiciones prolongadas.
Las autoridades también advirtieron que ciertos juguetes falsos desprenden un fuerte olor químico y podrían incluir pequeñas piezas de hidrogel, elementos que aumentan los riesgos para los menores, especialmente por posibles accidentes o ingestión.
“Cuando un juguete desprende un fuerte olor a productos químicos y carece de información básica de seguridad, eso debería encender las alarmas tanto para los padres como para los comerciantes”, señaló Rhys Harries, funcionario de Normas Comerciales del Consejo de Swansea, según consignaron medios británicos.
Aumento de quemaduras asociadas al uso incorrecto
La preocupación por estos juguetes no solo apunta a las falsificaciones, sino también al uso inadecuado de algunos modelos. En Estados Unidos, el hospital Shriners Children’s Boston alertó sobre un aumento de menores atendidos por quemaduras relacionadas con estos productos.
Según explicó Laura Abbott, enfermera especialista del centro médico, algunos niños han intentado calentar los juguetes en microondas siguiendo tendencias difundidas en redes sociales, una práctica que puede generar graves consecuencias.
“Estamos viendo prácticamente quemaduras de segundo grado causadas por los productos químicos que contienen estos juguetes”, afirmó Abbott, quien detalló que el gel interno puede calentarse rápidamente y provocar explosiones al manipular el producto.
La especialista explicó que el contenido puede adherirse a la piel y generar lesiones más profundas, aumentando la posibilidad de cicatrices permanentes. Además, advirtió que el riesgo también existe cuando los juguetes se exponen a otras fuentes de calor, como vehículos cerrados bajo el sol o cambios extremos de temperatura.
Ante estas advertencias, especialistas recomiendan a padres y cuidadores revisar el origen de los juguetes, evitar productos sin información de seguridad y nunca someter este tipo de artículos a calor, microondas u otras condiciones para las que no fueron diseñados.



