Martes, Marzo 17, 2026
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La esperanza de un nuevo año, con un nuevo gobierno

Dr. Emilio Moyano Díaz, Prof. Titular de Excelencia, Universidad de Talca.

Comenzamos un nuevo año con un nuevo gobierno y, como siempre, renovadas expectativas positivas que traerá una mejor vida para cada uno. Estas pueden ser especialmente intensas para alrededor del 25% de aquel 58% de los ciudadanos adultos que apoyó a J. A. Kast desde la primera vuelta. Para los partidos de la derrota, es un periodo de evaluaciones, autocríticas más o menos verdaderas, o análisis más o menos sofisticados o interesados.

Ya hemos conocido el de un político joven (frenteamplista G. Jakson, el de la superioridad moral), de C. Ominami (independiente ex PS, político senior), pero no aún no se conoce alguna evaluación partidaria que haya sido consensuada por la centro izquierda. El comité central del PC (15 págs.) responsabiliza al Pdte. Boric que se tornó en contradictor del excandidato J.A. Kast, y al equipo de campaña que sería inexperto (formado por PS y Frenteamplistas), mientras algunos socialistas destacados (J.L. Castro) arguyen no compromiso del PC con la campaña de J. Jara, y la senadora y Pdta. del PS, P. Vodavonic rechazó la evaluación del PC. ¿Habrá otras evaluaciones eventualmente consensuadas? Pero Ud. sin duda tiene la suya y esa es la que vale, no lo olvide. Sólo Ud., sin que nadie le tenga que imponer una explicación, forma sus propias y legítimas atribuciones de porqué el gobierno fue derrotado y porqué Ud. votó como lo hizo. ¡Viva su libre pensamiento!

 Sostuvimos en columnas anteriores que un país anómico (sin respeto a las normas, falta de ellas, o contradicción entre ellas), necesita ORDEN y SEGURIDAD (satisfacción de necesidades humanas básicas e UNIVERSALES),  y que el gobierno saliente contribuyó a eso, evidenciado por contundente derrota. Nada peor que promesas incumplidas (deslegitimación del liderazgo), y entre las muchas habidas, una de las últimas fue prometer que ‘no dejarían solos’ a los incendiados de la quinta región, y después de un año no tenerlo resuelto resultas ‘pecaminoso’. Es solo un ejemplo más de aquello (y muchas gracias L.J. Farkas K. por generosa ayuda). Pero la contribución a la anomia desde el gobierno ocurrió desde muy temprano, en su campaña para llegar al poder, formulando irresponsables y pueriles promesas adánicas o refundacionales (¡de instituciones como carabineros, educación, judicatura, terminar con las AFP’s, sepultar el sistema neoliberal! y un extenso etcétera).

 También generó expectativas incumplidas a personas de la élite. Cuando un Pdte. tiene una iniciativa inconstitucional de comprar una propiedad familiar a una ministra y a una senadora, y firma el decreto correspondiente (¡y quien debe alertar de su inconstitucionalidad dice que no es ese su trabajo y continúa hasta hoy allí!), no hacen sino unas enormes y poderosas contribuciones a la fractura de sus propios liderazgos y, así, a la anomia general del país. Esta fácilmente ‘derrama’ hacia la base (fenómeno experimentalmente demostrado: ‘si otros (y otros de autoridad, el Pdte. y gobernantes) lo hacen, ¿porque yo no?

También sostuvimos que los 5 nuevos millones de electores obligados a votar probablemente se inclinarían en a lo menos un 60% por la derecha, o blanco o nulo. ¡Y acertamos por muy grande margen, ya que el 88% votó J. A. Kast ! y solo 600 mil (12%) de apoyaron a la candidata de la continuidad J. Jara.  ¡Es extremadamente sorprendente la incapacidad de los analistas de gobierno que pensaron solo estadísticamente, que esos votos se distribuirían como lo están en la población que siempre votó en el país (¡qué ingenuidad política!). Un muy elemental análisis político indicaba que esos 5 millones de electores que no votaban normal o históricamente eran: despolitizados, desafectados por la política (desde mi época juvenil entendíamos que cuando alguien se autodefinía así, era más bien conservador o de derechas), con pésima imagen del sistema y los políticos, o con alto malestar, y POR TANTO, lo más probable era que se inclinaran a la derecha, o a lo muy menos, por la no continuidad del actual gobierno.

  No se necesita explicaciones muy sofisticadas para entender el triunfo de J.A. Kas;, la parsimonia es un principio científico elegante. Esos 4.400.000 -redondearemos- que muy mayoritariamente votaron por la no continuidad del actual gobierno, dijeron NO a la inmadurez en la conducción, no más volteretas, no más errores forzados, no más corrupción en cargos ni fundaciones, no más crimen organizado, no más inseguridad al transportarse al y desde el trabajo a casa, al colegio, instituto profesional, a la universidad. Menos foco en políticas para grupos de intereses particulares como los jóvenes e incondicionales, y más política de la buena, prioritariamente para las grandes mayorías. Más acuerdos, menos disputas públicas, más sentido común.  Así, NO bastó liberar de copago en salud (con esperas de un año para ser atendido y mortalidad altísima en lista de espera), ni disminuir a 40 hrs. laborales semanales (con baja productividad y peor crecimiento), ni la ley de pensiones (con un ‘relindo’ fortalecimiento del 60% para las AFPs que iban a ser sepultadas junto con el modelo capitalista).

 Ha habido analistas culpando a las comunicaciones gubernamentales, y es probable que ello contribuyó. La vocera PC amiga del Pdte. nunca fue muy persuasiva o convincente, y frente a los temas más complejos o sensibles se sumergió. La segunda estuvo mejor, pero ya fue tarde.  Otros analistas -cuán antigua y equivocada tesis- culpan a los electores de las derrotas: que se trató de votantes por identificación con las clases altas buscando símbolos de status y similares, como si los de clase media no buscaran símbolos de status superiores a su clase, ¡y los de clase alta, a la suya! Que quienes votaron por J.A. Kast eran fachos pobres, desclasados, ignorantes, ¡y otros descalificativos contra un ‘pueblo’ al que aspiran representar! Craso error. La gente es inteligente e intuitiva en identificar y buscar sus propios intereses, en valorar lo que han conseguido, e ir por más. Cada Pdte. les dio algo: Boric, Piñera; Bachelet, Frei…y un largo etcétera. Ahora votaron esperando también algo, y, por cierto, se trata de ‘algo’ que el gobierno saliente fue incapaz de dar y no se creyó que su eventual continuidad pudiese darlo tampoco.

Las personas en las sociedades actuales están altamente individualizadas, buscan sus intereses por encima de todo y parecen no estar dispuestas a sacrificar su propia visión y opciones por ideologías o explicaciones impuestas, y menos si van en contra de lo que les dice su intuición y sentido común de vivir saliendo a la calle todos los días a trabajar.  ¿Cuántas de ellas aceptarían fácil y acríticamente una visión impuesta de arriba hacia bajo de parte de las élites? ¿Una visión creada mediante el ‘centralismo democrático’ de partidos centenarios que no han actualizado su democracia interna? ¿Por qué cree Ud. que surgió el Partido de la Gente, promoviendo la participación ciudadana y la toma de decisiones abierta, usando herramientas telemáticas para empoderar a la gente en las decisiones políticas?  F. Parisi obtuvo en 1ª vuelta el 19,7% de los votos válidamente emitidos -2,55 millones de votos-y un sorprendente tercer lugar,  antes de J. Kaiser, con el 13,6%, (2 millones) y E. Matthei. Atrajo casi un tercio del voto de menos de 35 años y tiene hoy 14 diputados.

Dos primeras semanas del Pdte. electo. J. A. Jast. El triunfo ha sido acompañado de su trabajo internacional y nacional inmediato. Más que ‘mostrarse’,  busca un corredor humanitario para facilitar la salida de inmigrantes irregulares de Chile. Loable. Ni un día que perder y enfocado en uno de sus ejes. Sorprendente también para ciudadanos acostumbrados a que las soluciones tomadas en Chile son para mucho después de que son anunciadas. Nuestros políticos habitúan hacer ‘grandes anuncios’ sin advertir que expectativas frustradas se vuelven en su contra y, parece no importarles el malestar-irritación que generan en la gente. En general, las democracias son lentas -una de sus debilidades que cada vez se hace más intolerable para ciudadanos de la era digital- con instituciones obsoletas (para algunos medievales), mucho trabajo de comisiones, subcomisiones,  burocracia, y escasas soluciones. Por el contrario, la sola invitación que hiciera el actual Pdte. E. J.A. Kast como excandidato a los inmigrantes irregulares a abandonar el país tuvo un efecto positivo inmediato. Así, parece cumplirse el estereotipo que tenemos de los alemanes: muy trabajadores, minuciosos, pulcros y formales en su vestimenta y lenguaje, eficaces, un poco rígidos, tal vez un poco -funcionalmente- disociados (dejar fuera de su campaña temas valóricos). Muchísimos/as agradecen este conjunto. Parece Presidente, se viste y comporta como tal, no viste ‘personajes’, su apariencia correcta es estable, predecible y, por tanto, ya con eso otorga (a niveles subliminales incluso) un cierto nivel de seguridad. No parece adicto a las cámaras ni a la incontinencia verbal. Veremos.

  Quienes han sido derrotados pueden estar un poco tristes, frustrados, lo cual es normal. Los militantes entregaron -como siempre- su esfuerzo al dificilísimo trabajo político de persuadir votar por su candidata. Otros podrán experimentar cierto temor por la pérdida de sus trabajos obtenidos políticamente. Otros simplemente porque, así como existe ‘el cuco’ del comunismo (fundado internacionalmente histórica y actualmente, por cierto), también pueden ser víctimas ‘del cuco’ del fascismo’ moderno. Pero hay que decir a todos, tened confianza. El partido del Pdte. E. J. A. Kast es reciente y no carga entonces con intentos antidemocráticos, por permanecer en el poder a todo evento (como los Gbnos. de izquierda en Cuba, Nicaragua, Venezuela, Corea del Norte, etc. etc.), y parece tener una clara vocación de respeto a la democracia, además de él declararlo. Así, tranquilidad, si con el tiempo Ud. verifica que no le gusta su gobierno real, siempre podrá votar nuevamente en solo cuatro años, y sin riesgo.

 El PC, con su reciente declaración de hacer manifestaciones contra el nuevo gobierno, sólo es reiterativo (e ineficiente) con su principio de lucha de clases permanente, y de buscar debilitar, desgastar,  desestabilizar a cualquier gobierno que no sea de su gusto. Nada nuevo. Se benefician de la democracia cada vez que pueden -poder, buenos cargos, dinero, devenir élite- y cuando no, su trabajo es buscar minarla día a día, sostenidamente, para generar las ‘condiciones objetivas’ del reemplazo e instalarse cada vez más y mejor en el poder. Así, nada sorprendente, el PC no cambia ni cambiará. En mi niñez golpear antes que el otro te provoque es comportamiento matón, y eso es anticipar manifestaciones en contra de quien aún nada significativo ha hecho, amenazando, no dando respiro. Su consistencia en el tiempo es su fortaleza para quienes gustan de su agresividad dialéctica (cuando son gobierno declaran tener un pie en él y otro en la calle), interpretaciones de ‘negro y blanco’ -con un poquito de conciliación de contradicciones para no olvidar la dialéctica-, para quienes gustan de las ‘religiones’ explicativas del todo. Y a la vez es su debilidad, para los ciudadanos que gustan del libre pensamiento, libre albedrío, la individuación, el diálogo empático de la negociación fructífera y, en general, posmodernos, creyentes en el progreso mediante la razón, la ciencia, la intuición, y el cambio. A Ud. lector/a su propia y legítima evaluación.  Que Chile, Ud. y nosotros queridos/as lectores y ciudadanos, tengamos un año 2026 lleno de orden, paz, progreso y bienestar. Contribuyamos cumpliendo nuestras promesas si las hacemos, ojalá seamos optimistas, sonrientes, amables y generosos.

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