Tras siete años sin finales como local, el sexteto albirrojo enfrenta a Murano esta tarde en el gimnasio Ignacio Carrera Pinto, con el objetivo de acercarse a la décima estrella.
Linares vuelve a vivir una final de vóleibol en casa después de siete años. El equipo albirrojo, dirigido por Jaime Grimalt, enfrenta esta tarde a Murano en el gimnasio Ignacio Carrera Pinto, en un duelo clave por el título de la Liga Nacional A1.
El elenco del Maule Sur llega motivado tras imponerse con autoridad a Universidad de Concepción, con triunfos por 3-0 en Linares y 3-1 como visitante, una serie que evidenció solidez colectiva y alto nivel competitivo. Pese al escaso descanso en comparación con su rival, el plantel confía en hacerse fuerte como local.
La última consagración del equipo linarense se remonta a 2019, cuando superó a Thomas Morus. Desde entonces, la décima estrella se ha transformado en una deuda deportiva que hoy vuelve a estar al alcance, con el respaldo de su público.
En la previa, el atacante colombiano Leandro Mejías advirtió la dificultad del encuentro: “Con Murano siempre son partidos muy complicados. Sabemos que no hemos tenido mucho descanso, pero vamos a ir con todo. Queremos que la hinchada nos acompañe para darle una alegría a Linares”.
El partido está programado para las 19:00 horas y el llamado del club es a llenar el recinto, llevando tambores, vuvuzelas y banderas, con el objetivo de generar un ambiente decisivo. La consigna es clara: ganar en casa para encarar con ventaja la definición en Santiago.


