Iván Palomo G., director del Centro de Longevidad VITALIS, Universidad de Talca.
Las vacaciones pueden vivirse de muchas maneras. Algunas personas mayores salen de viaje, visitan familiares o cambian de entorno. Otras prefieren quedarse en casa, descansar y mantener su rutina. Ambas opciones son válidas. Lo importante es cuidarse y disfrutar este tiempo con tranquilidad.
Envejecer saludablemente no significa hacer grandes esfuerzos ni seguir reglas complicadas. Significa tomar decisiones simples que cuidan la salud, el ánimo y la autonomía, especialmente en períodos donde cambian las rutinas habituales.
Recomendaciones para quienes se quedan en casa
- Mantenga una rutina diaria: levantarse, comer y acostarse a horarios similares ayuda al cuerpo y a la mente.
- Muévase todos los días: caminar, estirarse o realizar ejercicios suaves mejora la circulación y el ánimo.
- No se aísle: una llamada telefónica, una visita breve o conversar con un vecino ayuda a prevenir la soledad.
- Estimule la mente: leer, escribir, escuchar música, hacer juegos simples o recordar historias personales mantiene activa la memoria.
- Cuide la seguridad del hogar: buena iluminación, calzado adecuado, evitar alfombras sueltas y mantener espacios despejados.
- Respete sus tratamientos: no suspenda medicamentos ni controles sin indicación de su equipo de salud.
Recomendaciones para quienes salen de vacaciones
- Planifique su viaje: lleve medicamentos suficientes, recetas y controles médicos al día.
- Cuide la hidratación y la alimentación: beber agua regularmente y evitar excesos ayuda a prevenir malestares.
- Evite el calor extremo: use sombrero, ropa liviana y busque lugares frescos para descansar.
- Respete su propio ritmo: descanse cuando lo necesite y no se sienta obligado a hacer más de lo que desea.
- Muévase con cuidado: caminar es beneficioso, pero siempre con calzado adecuado y evitando superficies resbalosas.
Recomendaciones válidas para todos
- Escuche su cuerpo: el cansancio, el mareo o el dolor son señales para detenerse y descansar.
- Disfrute el tiempo compartido: conversar, reír y estar acompañado es tan importante como moverse.
- Pida ayuda cuando la necesite: cuidarse también significa aceptar apoyo.
¿Qué pueden aportar las Municipalidades y SENAMA?
El envejecimiento saludable no depende solo de las personas mayores. Las Municipalidades y SENAMA cumplen un rol clave, especialmente en períodos de vacaciones:
Municipalidades: (i) Mantener y difundir actividades comunitarias para personas mayores, incluso en verano, (ii) Facilitar espacios seguros para reunirse, caminar y participar, (iii) Promover redes de apoyo barrial y contacto con personas mayores que viven solas y (iv) Coordinar con salud primaria acciones preventivas y de acompañamiento.
SENAMA: (i)Apoyar programas que promuevan la autonomía, la participación y el buen trato, (ii) Fortalecer iniciativas de acompañamiento y prevención de la soledad, (iii) Entregar información clara sobre derechos, beneficios y redes disponibles y (iv) Impulsar el enfoque de envejecimiento saludable durante todo el ciclo de vida.
Las vacaciones no son una prueba de resistencia ni una obligación de “hacer cosas”. Son una oportunidad para vivir con mayor calma, conciencia y bienestar. Cuidarse no es limitarse: es darse la oportunidad de disfrutar mejor.
Porque envejecer saludablemente se construye con pequeños hábitos cotidianos, con apoyo del entorno y con comunidades que cuidan a sus personas mayores.





