La CNTC presentó un petitorio al Gobierno para enfrentar el alza del diésel y dio un plazo de hasta 20 días para respuestas, mientras crece la presión por posibles movilizaciones en regiones.
La Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC) entregó este viernes un petitorio formal al Gobierno, en medio del creciente conflicto por el alza sostenida del diésel y la amenaza de movilizaciones en distintas zonas del país.
El documento se presentó tras una reunión con autoridades de los ministerios de Transportes, Economía y Minería, y establece tres demandas centrales: congelar el precio del diésel por al menos seis meses, acelerar la tramitación de la Ley de Transporte de Carga para combatir la informalidad, y gestionar un ajuste de tarifas con los generadores de carga.
El presidente de la CNTC, Sergio Pérez, enfatizó que la volatilidad del combustible afecta directamente la operación del sector. “No podemos cada 21 días ir a decir que subimos la tarifa porque el diésel aumentó”, afirmó, advirtiendo un impacto directo en la sostenibilidad de los transportistas.
Pese a la tensión, el dirigente aclaró que la confederación no ha convocado a un paro nacional, aunque reconoció que el escenario podría cambiar. “Nuestra confederación no ha llamado a lo que dicen”, sostuvo, en referencia a las advertencias de movilización surgidas desde gremios regionales.
Desde el Ejecutivo, representado por el ministro de Transportes, Louis de Grange, se solicitó un plazo de entre 15 y 20 días para evaluar las propuestas. La autoridad advirtió que congelar el precio del combustible resulta inviable. “Ningún país en el mundo tiene capacidad de congelar los precios del petróleo”, explicó, subrayando que Chile depende de los valores internacionales.
En paralelo, la CNTC envió una carta al presidente José Antonio Kast, donde comprometió un “compás de espera” mientras avanzan las conversaciones, destacando que confían en lograr “soluciones concretas” que aseguren la continuidad del sector.
El gremio también apuntó a los generadores de carga, a quienes acusa de no ajustar las tarifas pese al aumento de costos, lo que agrava la situación de pequeños y medianos transportistas. En el sur del país, diversas agrupaciones ya coordinan reuniones y no descartan iniciar movilizaciones si no se concretan medidas.





