La Contraloría Regional del Maule inspeccionó ambulancias del SAMU y la APS en Talca. Aunque verificó el cumplimiento normativo, persiste la preocupación por la escasa dotación de móviles.
La Contraloría Regional del Maule realizó una fiscalización en terreno para verificar el estado, uso y operatividad de las ambulancias del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y de la Atención Primaria de Salud (APS) de Talca. La inspección formó parte de un despliegue nacional orientado a fortalecer el control sobre los recursos públicos y la calidad de los servicios entregados a la comunidad.
La actividad fue encabezada por la contralora regional, Roxana Núñez, junto a un equipo de fiscalizadores. Durante la visita, los funcionarios revisaron el cumplimiento de las normas vigentes, los controles operativos de los móviles y los tiempos de respuesta ante emergencias, además de comprobar que los vehículos cuenten con las acreditaciones exigidas y sean utilizados exclusivamente para labores asistenciales.
Según la información entregada por el organismo, la revisión permitió constatar el cumplimiento de las disposiciones legales y reglamentarias asociadas a la operación de las ambulancias inspeccionadas. Asimismo, se evaluó la oportunidad y calidad de las atenciones prehospitalarias que reciben los usuarios.
No obstante, la fiscalización volvió a instalar el debate sobre la capacidad de respuesta del sistema de emergencias en la capital regional. Actualmente, Talca dispone de tres ambulancias SAMU para una población superior a 223 mil habitantes, cifra que se encuentra por debajo del estándar recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que plantea una ambulancia por cada 25.000 a 50.000 habitantes.
Bajo ese criterio, la comuna debería contar con al menos nueve móviles para responder de manera adecuada a la demanda de emergencias. La diferencia entre la recomendación y la disponibilidad actual mantiene abiertas las interrogantes respecto de la cobertura efectiva del servicio en una ciudad que concentra funciones administrativas, comerciales y sanitarias para toda la región.
La situación también genera preocupación debido a reportes ciudadanos que apuntan a eventuales dificultades para responder a todas las emergencias con recursos locales, lo que en determinados casos obligaría a solicitar apoyo desde comunas cercanas. En este contexto, especialistas coinciden en que la disponibilidad de ambulancias resulta clave, ya que los tiempos de respuesta pueden marcar diferencias significativas en la atención de pacientes críticos.
La brecha se extiende además al resto de la región. Considerando una población regional cercana a 1,23 millones de habitantes, el estándar citado proyectaría la necesidad de alrededor de 49 ambulancias. Sin embargo, los antecedentes disponibles indican que actualmente existen 18 móviles operativos y que solo 12 de las 30 comunas del Maule cuentan con una base SAMU.
De esta forma, la fiscalización de la Contraloría Regional del Maule permitió verificar la correcta utilización y control de los vehículos existentes. Sin embargo, el debate sobre la suficiencia de la dotación permanece vigente, especialmente frente a la creciente demanda de atención prehospitalaria en Talca y en el resto de la región.





