La Fiscalía de Alta Complejidad y la PDI desarticularon una organización dedicada al cultivo y tráfico de cannabis en la precordillera de Curicó. Entre los imputados figura una abogada acusada de revelar antecedentes reservados de la investigación.
En prisión preventiva quedaron cuatro integrantes de una organización criminal dedicada al cultivo y tráfico de cannabis en sectores precordilleranos de la comuna de Curicó, además de una abogada formalizada por revelación de secretos, tras ser acusada de filtrar antecedentes reservados de la investigación a los imputados.
La investigación fue liderada por la Unidad de Análisis Criminal y Alta Complejidad (UNAAC) de la Fiscalía Regional del Maule, luego de recibir múltiples denuncias por plantaciones ilegales de droga en sectores como El Yacal, Potrero Grande, Upeo y Ulupenhue. Las diligencias quedaron a cargo de la Brigada Antinarcóticos de la PDI de Curicó.
Según estableció la indagatoria, la agrupación operó entre noviembre de 2025 y abril de 2026, período en el cual cultivó grandes cantidades de Cannabis Sativa en zonas de difícil acceso, utilizando sistemas de riego artesanales alimentados por cursos naturales de agua. Posteriormente, la droga era cosechada, trasladada a centros de acopio y comercializada a otros traficantes de la región.
El fiscal de la UNAAC, Rodrigo Pizarro, explicó que el trabajo investigativo permitió identificar a los integrantes de la estructura y concretar su captura tras una serie de procedimientos.
“Fueron formalizados estos cuatro integrantes de esta agrupación dedicada al tráfico de drogas, junto con la plantación de cannabis y además por infracción a la ley de armas, quedando todos en prisión preventiva”, señaló.
Respecto de la profesional detenida, el persecutor indicó que la imputada entregó información confidencial sobre la investigación a los miembros de la banda, advirtiéndoles sobre diligencias en curso y técnicas investigativas aplicadas en su contra.
Por este motivo, el Juzgado de Garantía de Curicó también decretó su prisión preventiva.
Durante el operativo, la policía incautó 35 kilos 880 gramos de cannabis procesada en una primera fase, además de otros 3 kilos adicionales, municiones de escopeta, teléfonos celulares y diversas especies relevantes para la investigación.
El jefe de la Brigada Antinarcóticos de Curicó, comisario Víctor Soto, destacó que la organización mantenía una estructura jerarquizada con roles definidos para el cultivo, transporte y distribución de la droga, aprovechando el conocimiento territorial de la zona cordillerana para ocultar sus operaciones.
Con este procedimiento, el Ministerio Público y la PDI concretaron un nuevo golpe contra el crimen organizado en la Región del Maule, retirando de circulación a una red que operaba activamente en el norte de la región.





