Organizaciones sociales, ambientales y comunitarias del Maule manifestaron a la senadora Beatriz Sánchez su rechazo al proyecto de interconexión eléctrica de Enel, advirtiendo que profundizaría la intervención de la alta cordillera de San Clemente y afectaría su patrimonio natural y turístico.
La amenaza de una nueva intervención sobre la cordillera maulina moviliza a organizaciones sociales, territoriales, ambientales, turísticas, deportivas y comunitarias de la Región del Maule, que manifestaron a la senadora Beatriz Sánchez su profundo rechazo al proyecto “Interconexión Internacional de Interés Privado Los Cóndores (Chile) – Río Diamante (Argentina)”, impulsado por Enel en la comuna de San Clemente.
Durante una reunión en Talca, las organizaciones advirtieron que la iniciativa significaría un nuevo impacto en uno de los territorios de mayor valor natural, patrimonial y turístico de la región. El proyecto, actualmente en evaluación ambiental, considera la construcción de una línea de transmisión de aproximadamente 500 kV que cruzará la cordillera de Los Andes para facilitar el intercambio privado de energía entre Chile y Argentina, sin responder a las necesidades de abastecimiento energético de las comunidades locales ni de la Región del Maule.
La iniciativa incluye la instalación de 76 torres de alta tensión a lo largo de 27 kilómetros de la alta cordillera, profundizando la intervención de un territorio que ya soporta una fuerte presión por el desarrollo energético. De hecho, San Clemente es conocida como “la comuna de las hidroeléctricas”, al concentrar 12 centrales en funcionamiento, lo que, según las organizaciones, amenaza el patrimonio ambiental, los paisajes cordilleranos y el potencial turístico de una zona de alto valor para las futuras generaciones.
Al respecto, la vocera del movimiento Alto Maule fue enfática al indicar que: “La cuenca del Maule es una zona de sacrificio en cuanto a infraestructura eléctrica. Más de una decena de centrales de paso y subestaciones fragmentan el territorio, y es demasiado para seguir sumando torres en el último rincón prístino que nos queda. Esto no solo es un problema estético, sino una fragmentación vital para la flora y fauna, y la salud de arrieros y turistas, debido a la gran cantidad de ondas electromagnéticas a las que se verán sometidos. Rutas de vuelo de cóndores y migración de flamencos serán objeto de colisión y electrocución debido a este proyecto. Las comunidades de Armerillo, Las Garzas, La Mina y El Médano han vivido toda una vida bajo esta carretera eléctrica que daña su salud física, mental y emocional. No queremos más torres en el Maule”.
Tras la reunión sostenida con las organizaciones, la senadora Beatriz Sánchez declaró que “San Clemente ya ha soportado una enorme carga por el desarrollo energético del país. Es inaceptable seguir interviniendo un territorio que ha entregado tanto, poniendo en riesgo su patrimonio natural, su biodiversidad, el turismo, la economía local y la calidad de vida de sus habitantes. Este proyecto responde a intereses privados que el Gobierno ampara y promueve, y no a las necesidades de las comunidades ni de la Región del Maule, por lo que creemos que debe ser detenido“.
“Por eso hoy nos sumamos al esfuerzo que durante años han impulsado diversos actores sociales y políticos de la región. Queremos aportar a la defensa de un territorio que no puede seguir soportando el costo de proyectos que benefician a unos pocos. Esta iniciativa contradice la visión de desarrollo que las comunidades han construido para la comuna: una que proteja el medio ambiente, fortalezca el turismo y resguarde su invaluable patrimonio natural”, finalizó la senadora por el Maule.





