Senapred proyectó que este viernes se registrará el peak del sistema frontal entre O’Higgins y Coquimbo. Mientras el balance confirma tres fallecidos, el gobernador de Coquimbo advirtió que “lo peor aún no ocurre” y calificó el fenómeno como un posible “evento del siglo”.
El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) informó que este viernes 17 de julio se registrará el momento de mayor intensidad del sistema frontal que afecta a la zona centro-sur del país. De acuerdo con las proyecciones de la Dirección Meteorológica de Chile, el fenómeno alcanzará su punto más crítico entre las regiones de O’Higgins y Coquimbo, con intensas precipitaciones, fuertes vientos y condiciones de alto riesgo para diversas comunas.
El balance entregado por la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, junto al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, confirmó que la emergencia deja hasta ahora tres personas fallecidas, siete lesionadas y 79 damnificados en las regiones de La Araucanía, Biobío, Ñuble, Maule y O’Higgins.
Asimismo, las autoridades reportaron 466 personas albergadas, principalmente debido a evacuaciones preventivas en la Región Metropolitana; 158 personas aisladas, cinco viviendas destruidas, 96 con daño mayor, cerca de 700 con daños menores y otras 330 en proceso de evaluación.
En cuanto al suministro eléctrico, la cifra de clientes sin servicio disminuyó desde aproximadamente 600 mil durante la noche a 300 mil durante la mañana de este viernes. Más de 2.600 cuadrillas permanecen desplegadas para restablecer la energía en las zonas afectadas.
Gobernador de Coquimbo advierte que “lo peor aún no ocurre”
La Región de Coquimbo concentra la principal preocupación de las autoridades, ya que es allí donde se espera el peak del sistema frontal durante esta jornada.
El gobernador regional, Cristóbal Juliá, quien además es meteorólogo, manifestó su inquietud por la evolución del fenómeno y advirtió que las lluvias más intensas todavía no han llegado.
En conversación con Radio Pauta, la autoridad aseguró que “este se podría transformar precisamente en el evento del siglo porque yo, en lo personal como meteorólogo, tengo veinte años trabajando y no me había tocado ver una situación así”.
Juliá explicó que, hasta ahora, las precipitaciones se han distribuido de manera relativamente uniforme, lo que ha permitido evitar inundaciones de mayor magnitud. Sin embargo, llamó a la población a no confiarse.
“Lo peor o lo más intenso aún no ocurre y va a ocurrir, ya sea durante esta jornada, durante esta noche, durante mañana o hasta el domingo”, advirtió.
Además, afirmó que “la región de Coquimbo no está preparada para eso”, por lo que insistió en evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse alejados de quebradas, ríos y del borde costero, y respetar las medidas preventivas. También recordó que los locales con concesión marítima deberán permanecer cerrados mientras persista el riesgo.
Biobío continúa entre las zonas más afectadas
La Región del Biobío sigue siendo una de las más golpeadas por el sistema frontal, especialmente en las comunas de Curanilahue, Arauco, Penco y Tomé.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, describió el impacto del temporal asegurando que fue “peor que un tsunami”, debido a ráfagas superiores a 100 km/h y marejadas con olas de hasta 10 metros, que destruyeron infraestructura costera, embarcaciones y provocaron severos daños en viviendas.
Durante esta jornada, el Presidente José Antonio Kast se trasladó a la región para encabezar reuniones de coordinación junto a autoridades locales y evaluar los daños provocados por la emergencia.
Maule y la Región Metropolitana siguen bajo vigilancia
El Maule permanece entre las regiones con personas damnificadas y viviendas afectadas, mientras continúan desplegados equipos de emergencia para monitorear la evolución del sistema frontal.
En la Región Metropolitana, el foco sigue puesto en el aumento del caudal del río Mapocho, donde se realizaron evacuaciones preventivas en asentamientos ubicados en el lecho del río. En Talagante, más de 200 personas fueron trasladadas a albergues, mientras que en Maipú las obras hidráulicas ejecutadas en el canal Santa Marta permitieron evitar inundaciones históricas.



