El Tribunal Oral en lo Penal de Talca acreditó que el condenado asesinó a la víctima para robarle dinero y especies, e intentó incendiar la vivienda para ocultar el crimen ocurrido en mayo de 2024.
El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Talca condenó a Diego Alexander Figueroa Torres a la pena de presidio perpetuo como autor del delito consumado de robo con homicidio, cometido en mayo de 2024 en la capital maulina. Además, recibió una condena de cuatro años de presidio efectivo por el delito frustrado de incendio en lugar destinado a servir de morada.
El fallo, adoptado de manera unánime, estableció que el acusado actuó con el propósito de apropiarse de bienes de la víctima y posteriormente intentó eliminar evidencias del crimen provocando un incendio en la vivienda.
Según dio por acreditado el tribunal, la víctima contactó al condenado a través de la aplicación Grindr para concretar un encuentro en su domicilio, ubicado en calle 4 Norte de Talca. Horas más tarde, Figueroa Torres llegó al inmueble y permaneció allí durante parte de la noche.
La sentencia concluyó que, durante la madrugada del 21 de mayo de 2024, el condenado estranguló a la víctima con la intención de robarle sus pertenencias. Posteriormente, sustrajo diversas especies, entre ellas un computador MacBook Air, un notebook Lenovo, prendas de vestir y dinero, realizando además transferencias bancarias desde las cuentas de la víctima hacia cuentas personales por un monto superior a $700 mil.
El fallo señala que, tras cometer el homicidio, el condenado intentó ocultar el delito prendiendo fuego al inmueble donde permanecía el cuerpo de la víctima. Sin embargo, las llamas se extinguieron por causas ajenas a su voluntad, por lo que el incendio no logró propagarse completamente.
La resolución judicial sostiene: “Luego, en hora no determinada de la madrugada del día 21 de mayo de 2024, (…) con la intención de robarle especies de valor, inició un forcejeo con el ofendido (…) procedió a darle muerte por estrangulamiento”.
Asimismo, una vez que la sentencia quede ejecutoriada, el tribunal ordenó la toma de muestras biológicas del condenado para determinar su huella genética e incorporarla al Registro Nacional de ADN de Condenados, conforme a la legislación vigente.



