La influencer y estudiante de Derecho Josefa Sáez enfrenta una ola de críticas tras viralizarse registros relacionados con sus mascotas. Luego de ofrecer disculpas por el caso de su perro, resurgió un antiguo video protagonizado por un loro, lo que reavivó la controversia.
La influencer chilena Josefa Sáez, de 22 años, volvió a instalarse en el centro del debate en redes sociales luego de protagonizar una serie de controversias relacionadas con el trato hacia sus mascotas. La creadora de contenido, que reúne más de 400 mil seguidores en TikTok y cerca de 200 mil en Instagram, enfrenta una intensa ola de cuestionamientos que incluso la llevaron a restringir el acceso a sus redes sociales.
Originaria de Rancagua y estudiante de Derecho en la Universidad de Los Andes, Sáez alcanzó notoriedad por compartir contenido sobre su estilo de vida, sus estudios y colaboraciones con importantes marcas. Entre ellas destacan Falabella, donde es rostro de la línea juvenil Sybilla, además de participar en campañas de otras colecciones de la multitienda.
La polémica comenzó tras la difusión de un video en el que aparece un perro de la familia recibiendo una porción de wasabi durante un almuerzo. El registro generó miles de reacciones debido a los posibles efectos que este condimento puede provocar en los animales.
Frente a la controversia, Josefa Sáez publicó un video en TikTok para entregar su versión de los hechos y ofrecer disculpas. La influencer explicó que fue su padre quien dio el wasabi a la mascota y aseguró que todo ocurrió por desconocimiento.
“Mi papá nunca lo hizo con querer; fue solo de inocente. No sabía que estaba mal”, afirmó.
También sostuvo que no presenció el momento en que ocurrió el hecho y que desconocía que el registro había sido publicado.
“Si yo hubiera visto eso, obvio que le hubiera dicho que no lo suba”, señaló.
La creadora de contenido agregó que tanto ella como su padre desconocían los riesgos que el wasabi representa para los perros y lamentó profundamente lo ocurrido. Además, reveló que recibió amenazas a través de redes sociales tras la viralización del video.
“No creo que sea necesario mandar mensajes de amenaza (…) fueron súper fuertes”, expresó entre lágrimas.
Sin embargo, cuando la polémica aún seguía generando repercusiones, comenzó a circular un antiguo video en el que Sáez presenta a un loro llamado Augusto. En ese registro comenta que, a su juicio, el ave debería ser operada para impedir que volara, argumentando que así sería más fácil mantenerla bajo control.
Las declaraciones provocaron una nueva ola de críticas por parte de usuarios y defensores del bienestar animal. La creadora de contenido Claudia Ossandón cuestionó públicamente a la familia y calificó las imágenes como un nuevo episodio de maltrato hacia los animales.
Especialistas también han advertido que prácticas como el corte de alas o intervenciones destinadas a impedir el vuelo de los loros pueden afectar gravemente su bienestar físico y psicológico. Diversos expertos sostienen que limitar una conducta natural de estas aves puede provocar altos niveles de estrés y alteraciones en su comportamiento.
En medio de la controversia, Josefa Sáez realizó un mea culpa y reconoció que exponer a su familia en redes sociales contribuyó a amplificar la situación.
“Fue un error y todos se pueden equivocar. Mi papá no sabía que darle wasabi estaba mal y yo tampoco”, manifestó.
Hasta ahora, la influencer continúa siendo objeto de un intenso debate en plataformas digitales, donde las críticas por el bienestar de los animales se mezclan con cuestionamientos sobre la responsabilidad de quienes generan contenido para redes sociales y la influencia que ejercen sobre sus audiencias.



