Las negociaciones entre Chile y Estados Unidos por el nuevo arancel del 12,5% continúan, pero Washington advirtió que las críticas de ministros chilenos podrían complicar un eventual acuerdo.
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, manifestó su preocupación por las declaraciones de algunos ministros del Gobierno chileno respecto del arancel del 12,5% aplicado a productos nacionales y aseguró que esos comentarios podrían entorpecer las conversaciones que ambos países mantienen para buscar una solución.
El diplomático destacó que las negociaciones continúan en desarrollo y valoró el trabajo de la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, quien lidera el proceso por parte de Chile. Según explicó, todavía existe margen para alcanzar un entendimiento entre ambas naciones.
“La negociación está en curso; tienen una muy buena negociadora, sabe lo que hace, hay mucha confianza en ella. Existe la posibilidad de llegar a un acuerdo”, afirmó Judd.
Sin embargo, el representante estadounidense lanzó una advertencia a las autoridades que han cuestionado públicamente la medida adoptada por Washington.
“No habrá acuerdo si hay personas que hablan sobre estas negociaciones sin tener nada que ver con ellas”, señaló, en referencia a ministros que han emitido críticas durante el desarrollo de las conversaciones.
Cuestionamientos por críticas al Tratado de Libre Comercio
Judd también respondió a las declaraciones de autoridades chilenas que acusaron a Estados Unidos de incumplir el Tratado de Libre Comercio (TLC). El embajador sostuvo que el acuerdo contempla mecanismos que permiten aplicar aranceles bajo determinadas condiciones.
“No creo que esos ministros hayan leído el Tratado de Libre Comercio. Si se revisa el acuerdo, existen disposiciones que permiten imponer aranceles cuando no se cumplen ciertos requisitos”, afirmó.
El diplomático insistió en que las negociaciones requieren un ambiente de confianza y pidió permitir que la representante chilena continúe con su labor sin interferencias.
Aclara alcance del argumento sobre trabajo forzoso
Respecto de los fundamentos utilizados por Estados Unidos para justificar el incremento arancelario, Judd aclaró que las observaciones no apuntan a prácticas ocurridas en territorio chileno.
“No estamos hablando de trabajo forzoso en Chile. Hablamos de productos que se importan a Chile y que fueron fabricados mediante trabajo forzoso fuera del país”, explicó.
Asimismo, descartó que la medida esté dirigida contra una nación específica y precisó que el criterio responde al origen de determinados productos y no a un país en particular.
Finalmente, el embajador reiteró que el diálogo bilateral sigue abierto y enfatizó que el éxito de las conversaciones dependerá de mantener un proceso técnico y alejado de declaraciones que puedan generar mayores tensiones diplomáticas.



