Según investigación de la Universidad de Talca, 200 millones de pesos se gastarían por concepto de patologías por culpa de la mala calidad del aire. En Curicó ya hay datos de la estación de monitoreo continuo aunque Medio Ambiente explicó que ahora hay que interpretarlos
Periodista: Diario El Centro | Fecha de Edición: 26-07-2012
TALCA/CURICÓ.- Un estudio realizado por el académico de la Universidad de Talca, Arcadio Cerda, buscó analizar el cambio en las consultas médicas producto de la mayor presencia de contaminación atmosférica. En la investigación se demostró que si se llegaba a los estándares óptimos o permitidos de emisiones, ello significaría una reducción en los gastos médicos de las familias del sector de La Florida en Talca -uno de los más contaminados de la capital regional- que sería del orden de los 200 millones de pesos anuales.
Cerda afirmó que parte importante de las enfermedades respiratorias en Talca se dan por la contaminación del aire, sobre todo en dicho sector de la ciudad. “Si es que se mejora la calidad del aire las personas tendrían menos gastos en salud, en consultas médica, remedios, además de la cuantificación de los días no trabajados”, destacó.
Las medidas que, según el académico, se deberían tomar para reducir la contaminación del sector, es comenzar por utilizar leña seca. “Las personas que normalmente utilizan leña no certificada obviamente van a tener que pagar un poco más por tener leña seca, pero tienen que tener en cuenta que la leña seca tiene mayor poder calórico. La familias que compran leña húmeda no consideran que al usarla tienen una mayor posibilidad de enfermarse, por ende comprar remedios, entre otros gastos. El problema está en que las personas no hacen esa asociación al momento de adquirir leña húmeda”.
Además, el académico dijo que el problema de la compra de leña húmeda es que las personas no tienen el “poder para cambiarse a la leña certificada y asumen el costo de enfermarse, ya que son atendidos por la salud pública y no deben gastar en remedios”.
La principal crítica que realiza Cerda, es que las autoridades no han tomado las medidas necesarias para controlar la calidad del aire de la ciudad. “Nosotros informamos desde el año 2006 que la mala calidad del aire estaba afectando directamente a la salud de las personas, lo cual además genera un mayor gasto monetario para las familias talquinas. Recién estamos instalando centrales de monitoreo constantes del aire, tampoco se han hecho los estudios suficientes para ver qué está pasando con el consumo de leña. Tenemos que tener medidas específicas con respecto a la saturación del aire”, señaló.
Además, Cerda realizó otro estudio donde se consultó a las personas cuál era su disposición a colaborar en mejorar la calidad del aire en Talca. “En este estudio sacamos la conclusión que las personas que no usaban leña estaban dispuestas a colaborar un poco más para resolver los problemas medioambientales que las personas que usaban leña. En ese sentido, hay una probabilidad de un comportamiento positivo de las personas a colaborar para financiar un organismo controlador de la leña u controlador de las emisiones de la ciudad de Talca”, destacó.
ESTACIÓN EN CURICÓ
En tanto en Curicó, si bien desde el pasado día domingo 8 de julio la primera estación de monitoreo del aire en línea de la región, ubicada en el cementerio municipal, comenzó a recoger información sobre las condiciones del aire, datos que incluso ya están disponibles en el sitio web del Sistema de Información de Calidad de Aire (Sinca), el Ministerio de Medio Ambiente aun trabaja para establecer un método que permita compartir aquellos antecedentes de la manera más didáctica posible con la ciudadanía curicana.
Así lo aseguró la seremi Mariela Valenzuela, quien añadió que los datos captados por la estación son recibidos por una consultora, la cual se encarga de derivarlos al ministerio. “Actualmente el Ministerio del Medio Ambiente dispone de datos referenciales, que están sujetos a la validación operacional y que por lo tanto no permiten hacer análisis concluyentes sobre el cumplimiento de la normativa vigente ni de episodios críticos. Una vez que se cuente con datos validados por el operador (ESETEC), se podrá informar lo que ha estado ocurriendo con la calidad del aire de Curicó”.
Valenzuela agregó que viajará a Santiago para reunirse con funcionarios de la propia repartición, con la idea de establecer un sistema, tal como ocurre en la Región Metropolitana, en donde se utilizan diversos niveles para calificar el estado del aire (bueno, regular, alerta, preemergencia, emergencia), los que están identificados con un color.
Según lo manifestado por la autoridad, solo desde el pasado martes 17 la aludida estación está entregando datos sobre la calidad del aire curicano a la consultora en tiempo real, los que son medidos en dos variables: material particulado MP10 y material particulado fino MP 2,5.
La información disponible en el sitio web de Sinca (http://sinca.mma.gob.clHYPERLINK "http://sinca.mma.gob.cl/" http://sinca.mma.gob.clhttp://sinca.mma.gob.clHYPERLINK "http://sinca.mma.gob.cl/" http://sinca.mma.gob.clhttp://sinca.mma.gob.cl), da cuenta sobre el panorama que ha enfrentado la población desde el pasado día 8 al 22 del presente mes). “Se ha podido apreciar una clara diferencia horaria, pues en la tarde comienza a aumentar la concentración de material particulado, lo que coincide cuando los vecinos comienzan a encender las chimeneas, pero como explicaba, se coordinará a nivel central la forma en que se entregará tal información, con la idea de poder sacar un mayor provecho, siempre pensando en los vecinos”, subrayó.
ORDENANZA
En sesión extraordinaria, el concejo municipal de Curicó aprobó de manera unánime la anunciada ordenanza de comercialización de leña. Entre las medidas que contempla el reglamento que estará en vigencia desde el 1 de enero de 2013, se destaca el artículo que obliga a las personas o empresas que vendan lena a que tengan el dispositivo (higrómetro) para evaluar el porcentaje de humedad que tenga el producto, el cual no debe superar el 25%. También existirá una mayor regulación de parte del municipio, prohibiendo por lo pronto la venta en la calle y sin los permisos correspondientes.